Masajes terapéuticos, el mejor tratamiento para el cuerpo y el alma

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masajes terapéuticos

Masajes terapéuticos

Para combatir muchos de los problemas de salud que nos aquejan podemos recurrir al poder curativo de los masajes terapéuticos, existen una nutrida variedad adaptada a cada necesidad, conozcamos algunas de ellas

El placer que genera la sensación de la presión de las manos ajenas en los doloridos y tensionados músculos propios es universal e incomparable. Por este motivo, los masajes son cada vez más practicados y cada vez más requeridos por personas que, por diferentes motivos, sufren ciertos malestares crónicos que ningún otro tipo de terapia les pudo calmar.

Además, cada técnica específica de masaje fue creada y se relaciona con un tipo específico de malestar y funciona mejor de acuerdo con el paciente y las necesidades personales de cada uno. Por eso, conocer los diferentes tipos de masaje es un paso imprescindible para poder elegir la forma correcta de ayudar al cuerpo a reestablecer el equilibrio perdido y así sentirse mejor.

  • Drenaje linfático

Esta es una especialidad de masaje que actúa directamente sobre el sistema linfático, responsable de eliminar toxinas y mantener en forma el sistema inmunitario. Las manipulaciones son suaves, y se lo suele utilizar como un complemento de otras técnicas.

Este tipo de masaje ayuda a mantener el adecuado equilibrio de líquidos en los tejidos corporales y en la sangre, para proteger al organismo de la enfermedad, conservar las proteínas y eliminar bacterias y otros residuos celulares.

Su efecto se deja notar sobre la piel porque activa la circulación y mejora la microcirculación. Además, hace frente a la celulitis y evita la retención de líquidos.

 Para qué sirve

 El drenaje linfático manual es una terapia que suma al bienestar corporal que aportan los masajes convencionales su especial poder para eliminar toxinas y aumentar la respuesta inmunitaria del organismo.

Además de esto, este masaje ayuda a combatir la celulitis, reduce la retención de líquidos y está especialmente indicado para preparar los tejidos antes y después de someterse a diferentes intervenciones de cirugía estética.

Precauciones y contraindicaciones

A pesar de que el drenaje linfático ha adquirido en los últimos tiempos gran popularidad debido a sus efectos positivos, antes de someternos a un masaje de estas características debemos tener en cuenta que no debe aplicarse en los siguientes casos:

  •  Hipotensión
  • Hipertiroidismo
  • Edemas de origen cardíaco
  • Menstruación
  • Asma bronquial
  • Tumores malignos
  • Infecciones agudas de la piel
  • Embarazos
  • Colitis
  • Dolores del bajo vientre
  • Osteopatía

 En realidad, no es estrictamente un masaje: se trata de una terapia fundamentalmente manipulativa, aplicada por médicos especializados. Su campo de acción es toda la estructura corporal: huesos, músculos, articulaciones, ligamentos y otros tejidos blandos de apoyo.

El osteópata mueve cada articulación en toda su gama de movimientos, utilizando sus propios brazos y piernas como palancas y, mientras que realiza esto, palpa todo el cuerpo del paciente intentando restablecer el movimiento integral de las articulaciones que presentan limitaciones.

Como consecuencia, se estimula la capacidad autocurativa del organismo.

Las principales técnicas osteopáticas son las manipulaciones suaves de las articulaciones, la presión brusca y rápida pero indolora, el posicionamiento destinado a hacer desaparecer las tensiones de las zonas afectadas y las técnicas de “energía muscular”.

Además, los osteópatas pueden dar ejercicios, técnicas de relajación o consejos para los pacientes puedan realizar en su casa.

 Para qué sirve

 Los motivos por los que se puede consultar a un osteópata son variados, pero entre los más importantes se pueden destacar los siguientes:

  • Para prevenir y conservar un estado de salud correcto.
  • Si un disturbio aparece después de un choque, accidente o caída con traumatismo, así no haya relación aparente entre los dos.
  • En caso de síntoma persistente e inexplicado por la medicina alopática.
  • En caso de estrés, de agotamiento o si tiene la necesidad de “escuchar su cuerpo”.
  • Para encontrar un equilibrio y armonía después de tratamientos largos en caso de enfermedades graves.
  • En caso de mal de espalda crónico.
  • En caso de reumatismos, artrosis y lumbago.
  • En caso de neuralgias, ciática o migraña.

Es importante saber que todo tratamiento osteopático es establecido en función de las necesidades personales de cada paciente y adaptado a la medida de sus progresos.

Precauciones y contraindicaciones

Debido al uso de la fuerza, la osteopatía está contraindicada si el paciente presenta osteoporosis, huesos débiles o articulaciones inflamadas, y también en casos de artritis reumática de origen autoinmunitario y en los primeros meses de embarazo.

Tampoco resulta conveniente combinarla con otras terapias de manipulación como fisioterapia o quiromasaje, en especial ante cuadros de debilidad generalizada.

  • Reflexología

La reflexología es una técnica de diagnóstico y tratamiento en la que se da masaje en ciertas áreas, particularmente en los pies y las manos, para aliviar un dolor u otro síntoma en los diferentes órganos del cuerpo.

La idea central de esta técnica es que siempre que hay una enfermedad se puede encontrar una zona correspondiente en el pie en la que habrá dolor, ya que en esa parte del cuerpo humano se reflejan todos los órganos y sistemas corporales.

El reflexólogo trabaja presionando hacia adentro, en dirección al talón, realizando movimientos pequeños y minuciosos.

 Para qué sirve

 El efecto calmante de la reflexología la hace apta para reducir el estrés. También los pacientes con insomnio responden bien con esta técnica. Además, tocando los puntos adecuados en determinadas zonas del cuerpo, el sistema nervioso central empieza a encontrar el equilibrio y armonizar la función de todos los órganos.

La reflexología también estimula una buena circulación sanguínea y el buen funcionamiento de las glándulas endócrinas y del sistema inmunológico. Los usos son numerosos y es especialmente efectiva aliviando dolores (de espalda, cabeza y dientes), en tratamientos de desórdenes digestivos, estrés y tensión, resfriados y gripes, asma y artritis. También permite predecir enfermedades potenciales y hasta dar terapia preventiva o sugerir la atención de un especialista.

 Precauciones y contraindicaciones

 La acción del masaje de reflexología produce un efecto tranquilizante que aumenta el flujo sanguíneo y permite obtener un beneficio global para el cuerpo. Pero es importante saber que existen ciertas condiciones en las que resulta inapropiada, como las enfermedades relacionadas con la diabetes, algunos padecimientos cardíacos, osteoporosis, padecimientos de la tiroides y flebitis (inflamación de las venas). Tampoco es recomendable para mujeres embarazadas, para personas que padecen artritis en los pies o en casos que requieran algún tipo de cirugía.

Y hay que tener en cuenta que la edad y las condiciones de la persona influyen notablemente en la velocidad de curación, aunque no hay contraindicaciones al respecto.

Además, en los días posteriores al inicio del tratamiento se pueden manifestar algunos efectos secundarios comodiarreas, sudores, mucosidades nasales e incremento de la orina. Esto se debe, en principio, a que aumenta la eliminación de toxinas.

 Otras opciones

Si bien el listado de los masajes que ayudan a sanar es prácticamente infinito y crece día a día, con la creación de nuevas técnicas o de diferentes combinaciones entre las ya existentes, aquí les contamos algunas otras alternativas para estar bien.

  • Masaje Bioenergético

El propósito básico de este masaje es contribuir a la disolución de las llamadas “corazas corporales”, que son contracturas crónicas ubicadas en varias regiones del torso, cuello y cabeza e instaladas como defensa contra ciertas emociones reprimidas. Otros puntos de suma importancia dentro de la técnica se relacionan con la respiración y el conocimiento de los aspectos psicológicos profundos.

Así, el tratamiento bioenergético procura abrir un camino para la expresión y descarga, y otro para restaurar la natural circulación de los sentimientos.

  • Masaje Esalen

Este tipo de masaje privilegia las sensaciones y el contacto interpersonal por medio de distintas propuestas relacionadas con el contacto físico, la desnudez, la sensualidad y las polaridades que nos habitan.

Aunque inicialmente no tiene objetivos médicos o fisioterapéuticos, se propone el bienestar general del paciente, promoviendo su relajación a través del tacto y la conciencia sensorial, haciendo más fluida la circulación y relación entre las diversas partes del cuerpo.

Se utiliza como método en sí mismo o como complemento de todo tipo de tratamientos que busquen elevar la calidad de vida del paciente, tales como la psicoterapia, tratamientos naturistas, terapias corporales, yoga, etcétera.

Está contraindicado, en cambio, en estados febriles o inflamatorios, erupciones cutáneas, varices, tumores o inflamaciones localizadas.

  • Masaje Tailandés

Este tipo de masaje se da en el suelo, con el paciente vestido. Cada sesión puede durar hasta cuatro horas, durante las cuales el masajista activa las líneas energéticas y abre las articulaciones mediante elongaciones específicas.

También se estimulan ciertos puntos determinados mediante presión.

  •  Rolfing

Este es un método de masaje profundo cuyo propósito es reajustar los tejidos conectivos y musculares, trabajando con presiones extremadamente fuertes y concentradas realizadas sobre un solo punto del cuerpo durante varios segundos, aplicadas por el especialista con un nudillo, el codo e incluso el puño.

Aunque llegan a producirse sensaciones dolorosas, éstas suelen venir acompañadas por una profunda liberación de emociones y la consecuente revitalización del organismo.

  • Shiatsu

De origen japonés, esta tipo de masaje se aplica casi enteramente con los pulgares (esta palabra significa “la presión de los dedos”), aunque también se pueden utilizar los otros dedos, las palmas de las manos y los brazos.

La respiración juega un papel fundamental, ya que cada presión del masajista va acompañada de una exhalación profunda que se sincroniza con la de la persona que recibe el masaje. La inspiración se deja fluir en forma natural. Al practicar shiatsu, el dador acepta compartir su energía con quien la necesita.

Esta forma de manipulación corporal combina muchos de los beneficios del masaje y la acupuntura. Su propósito esencial es el reequilibrio de la vitalidad y energía general.

Además, al prestar atención a todas las relaciones psicofísicas, el shiatsu no sólo trata los efectos de una enfermedad, sino también sus causas. Por ello, un practicante de shiatsu deberá tener conocimientos de la teoría médica oriental, así como de la manera de realizar un diagnóstico físico y emocional del paciente.

El shiatsu trata un amplio número de afecciones, incluyendo dolores de cabeza, migrañas, afecciones respiratorias, sinusitis, catarros, desórdenes digestivos e intestinales, trastornos circulatorios, reuma y artritis. Es especialmente efectivo para el estrés, la ansiedad y algunas afecciones relacionadas con el insomnio.

  • Técnica Alexander

No se trata específicamente de una técnica de manipulación corporal, pero su creador –F. M. Alexander- utilizaba sus manos para reorganizar los patrones musculares en el cuerpo de sus alumnos.

Sus seguidores también apelan a este recurso para sentir la tensión oculta y los tirones musculares distorsionados, estimulando luego los músculos para que logren un mayor equilibrio y armonía.

  • Tui na

 

Se trata de la digitopuntura china, basada en el esquema de los meridianos. Actúa directamente sobre el sistema muscular, induciendo una relajación en los sistemas nervioso y circulatorio, aunque en realidad constituye una acción sobre todo el sistema mente-cuerpo.

La técnica del tui na incluye ocho movimientos diferentes: desde presión, rotación y golpes con la palma o con el puño, hasta vibraciones y pellizcos de diferente tipo. El especialista no sólo usa los dedos, sino también la mano completa e incluso los brazos y hasta los pies.

El trabajo que desarrolla el terapeuta en digitopuntura consiste en que con sus manos, que se deslizan como radares, vaya detectando sobre el cuerpo del paciente los bloqueos, dispersándolos y ayudando a que esas energías salgan por canales naturales y, de esa manera, el paciente las recupera para funcionar normalmente.