Diferentes tipos de masajes

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En esta nota, te presentamos un resumen de cada tipo de masaje: bioenergético, nuad bo-rarn o tailandés, shiatsu, tui na o digitopuntura, rolfing, etc. Además, te contamos acerca de un masaje especial para parejas, para disfrutar de a dos de un momento erótico y sumamente placentero.

Los masajes corporales son un tipo de terapia para el cuerpo y el alma. El placer que genera la sensación de la presión de las manos ajenas en los doloridos y tensionados músculos propios es universal e incomparable. Por este motivo, los masajes son cada vez más practicados y cada vez más requeridos por personas que, por diferentes motivos, sufren ciertos malestares crónicos que ningún otro tipo de terapia les pudo calmar.

Pero no se trata sólo de tirarse en una cama a que le masajeen a uno la espalda. En la actualidad existen más de veinte tipos diferentes de técnicas para hacer masajes, practicadas por diferentes especialistas y recomendadas para distintos tipos de situaciones.

Entre los más conocidos o experimentados, podemos destacar el masaje bionergético, drenaje linfático, do–in, masaje Esalen, nuad bo-rarn, osteopatía, rolfing, reflexología, shantala, shiatsu, técnica Alexander y tui na. Cada uno de ellos se basa en una técnica y un procedimiento específicos y proviene de un lugar del mundo diferente y sólo conociéndolos y aprendiendo cuáles son sus características se puede elegir el que más necesite o, simplemente, el que le cause mayor placer.

En esta entrega y la siguiente veremos de qué se trata cada uno de ellos:

  • Masaje bioenergético

La bioenergía implica el reconocimiento de la energía vital subyacente en toda forma de vida, compartida por todas y cada una de las células que la constituyen y en permanente interacción mediante el intercambio de esa fuerza.

Los psicoterapeutas bioenergetistas suelen usar este tipo de masaje como parte de un tratamiento más abarcativo. El propósito básico es contribuir a la disolución de las llamadas “corazas corporales”, que son contracturas crónicas ubicadas en varias regiones del torso, cuello y cabeza e instaladas como defensa contra ciertas emociones reprimidas.

El masaje bioenergético se basa fundamentalmente en una visión holística. El cuerpo humano no es tan rígido ni tan sólido como lo percibimos, sino apenas la cristalización de una energía que concentra otras que circulan libremente, se interpenetran y recorren la cubierta corporal extendiéndose más allá de ella.

De este modo, esta disciplina entiende que cualquier obstrucción en ese flujo de energía hace que ésta deba buscar otro camino para circular; y que si no lo consigue, se retrae reforzando el movimiento en dirección opuesta. Asimismo, cuando el estado de conciencia está fragmentado, la energía que proviene del exterior no puede incorporarse adecuadamente porque el cuerpo está ocupado en el uso que hace de su energía bloqueada, lo que conduce inevitablemente a la inutilización de algún centro de energía, ya sea colapsándolo o revirtiendo su acción.

Según se describe, esos centros vitales o centros de energía tienen correspondencia con las glándulas de secreción endócrina -conocidas como chakras- y el masaje bioenergético se encarga de brindarles una gran acción estimulante.

Otros puntos de suma importancia dentro de la técnica se relacionan con la respiración y el conocimiento de los aspectos psicológicos profundos. Así, el tratamiento bioenergético procura abrir un camino para la expresión y descarga, y otro para restaurar la natural circulación de los sentimientos.

En suma: el masaje bioenergético consiste esencialmente en la búsqueda de la raíz más profunda de cada padecimiento. Pero lo más importante es que, para “destrabar” la energía en cuestión, no se aplica un método violento sino uno suave y adecuado.

  • Masaje Esalen

Su nombre proviene de la institución Esalen -ubicada en California, Estados Unidos-, madre de muchísimas corrientes psicoterapéuticas alternativas. Actualmente, quienes viajan a Esalen para conocer esta técnica deben asistir a seminarios grupales de dos o tres días.

Este tipo de masaje privilegia las sensaciones y el contacto interpersonal por medio de distintas propuestas relacionadas con el contacto físico, la desnudez, la sensualidad y las polaridades que nos habitan.

También es conocido como masaje californiano, sensitivo o relajador. Aunque inicialmente no tiene objetivos médicos o fisioterapéuticos, se propone el bienestar general del paciente, promoviendo su relajación a través del tacto y la conciencia sensorial, haciendo más fluida la circulación y relación entre las diversas partes del cuerpo.

Se utiliza como método en sí mismo o como complemento de todo tipo de tratamientos que busquen elevar la calidad de vida del paciente, tales como la psicoterapia, tratamientos naturistas, terapias corporales, yoga, etcétera. Está contraindicado, en cambio, en estados febriles o inflamatorios, erupciones cutáneas, varices, tumores o inflamaciones localizadas.

  • Nuad bo-rarn

Se lo conoce popularmente como “masaje tailandés” y su creación se atribuye a Shivago Konarpaj, el médico de Gautama Buda. Dado que tradicionalmente ha sido practicado por monjes budistas, forma parte de una práctica sanadora más amplia que incluye hierbas, meditación y posiciones rituales.

Este tipo de masaje se da en el suelo, con el paciente vestido. Cada sesión puede durar hasta cuatro horas, durante las cuales el masajista activa las líneas energéticas y abre las articulaciones mediante elongaciones específicas. También se estimulan ciertos puntos determinados mediante presión.

  • Rolfing

Este es un método de masaje profundo, creado por Ida Rolf. El propósito es reajustar los tejidos conectivos y musculares, trabajando con presiones extremadamente fuertes y concentradas realizadas sobre un solo punto del cuerpo durante varios segundos, aplicadas por el especialista con un nudillo, el codo e incluso el puño.

Aunque llegan a producirse sensaciones dolorosas, éstas suelen venir acompañadas por una profunda liberación de emociones y la consecuente revitalización del organismo.

  • Shiatsu

De origen japonés, esta tipo de masaje se aplica casi enteramente con los pulgares (esta palabra significa “la presión de los dedos”), aunque también se pueden utilizar los otros dedos, las palmas de las manos y los brazos. La respiración juega un papel fundamental, ya que cada presión del masajista va acompañada de una exhalación profunda que se sincroniza con la de la persona que recibe el masaje. La inspiración se deja fluir en forma natural. Al practicar shiatsu, el dador acepta compartir su energía con quien la necesita.

Esta forma de manipulación corporal combina muchos de los beneficios del masaje y la acupuntura. Su propósito esencial es el reequilibrio de la vitalidad y energía general. Se diferencia del masaje en general en que mientras éste trabaja los músculos, ligamentos y tendones, el shiatsu se concentra en puntos de presión llamados “tsubos” con el fin de equilibrar la energía vital (“qi”) que circula por los meridianos corporales especificados en la acupuntura china. Cada meridiano se relaciona con un órgano o función psicofísica, y los “tsubos” son puntos en los que se puede tomar contacto con la energía circulante “qi”.

Además, esta técnica se relaciona con toda la concepción oriental de la salud como el equilibrio del yin y el yang, la influencia de los elementos (agua, tierra, fuego, metal, aire), el equilibrio postural, la dieta y la respiración.

Al prestar atención a todas las relaciones psicofísicas, el shiatsu no sólo trata los efectos de una enfermedad, sino también sus causas. Por ello, un practicante de shiatsu deberá tener conocimientos de la teoría médica oriental, así como de la manera de realizar un diagnóstico físico y emocional del paciente.

El shiatsu trata un amplio número de afecciones, incluyendo dolores de cabeza, migrañas, afecciones respiratorias, sinusitis, catarros, desórdenes digestivos e intestinales, trastornos circulatorios, reuma y artritis. Es especialmente efectivo para el estrés, la ansiedad y algunas afecciones relacionadas con el insomnio.

  • Técnica Alexander

No se trata específicamente de una técnica de manipulación corporal, pero su creador –F. M. Alexander- utilizaba sus manos para reorganizar los patrones musculares en el cuerpo de sus alumnos.

Sus seguidores también apelan a este recurso para sentir la tensión oculta y los tirones musculares distorsionados, estimulando luego los músculos para que logren un mayor equilibrio y armonía.

  • Tui na

Se trata de la digitopuntura china, basada en el esquema de los meridianos. Actúa directamente sobre el sistema muscular, induciendo una relajación en los sistemas nervioso y circulatorio, aunque en realidad constituye una acción sobre todo el sistema mente-cuerpo.

La técnica del tui na incluye ocho movimientos diferentes: desde presión, rotación y golpes con la palma o con el puño, hasta vibraciones y pellizcos de diferente tipo. El especialista no sólo usa los dedos, sino también la mano completa e incluso los brazos y hasta los pies.

La digitopuntura es, junto a la acupuntura por agujas y la moxibustión, una de las tres formas de acupuntura que existen en el mundo. Para este sistema, el estado de enfermedad aparece cuando la energía se bloquea y no fluye normalmente. Estos bloqueos, desde el punto de vista emocional, tienen que ver con la incapacidad de la persona de adaptarse a los cambios tan vertiginosos que se producen a su alrededor y que pueden ser autoexigencias, rabias contenidas, insatisfacción, etcétera. Todo esto produce bloqueos energéticos que lentamente van enfermando el organismo. Las consecuencias de esos bloqueos pueden ser cefaleas, tensión en cuello y espalda, mareos, vértigo, zumbido de oídos, dolores lumbares, ciática, pesadez en las piernas, depresión, etcétera, por mencionar sólo alguno de los síntomas.

El trabajo que desarrolla el terapeuta en digitopuntura consiste en que con sus manos, que se deslizan como radares, vaya detectando sobre el cuerpo del paciente los bloqueos, dispersándolos y ayudando a que esas energías salgan por canales naturales y, de esa manera, el paciente las recupera para funcionar normalmente.

Esta ciencia milenaria oriental sigue existiendo por su simplicidad, eficacia y belleza. Así como la acupuntura como método terapéutico trata la enfermedad por medio de punciones en cientos de puntos del cuerpo a través de agujas metálicas, la digitopuntura y la moxibustión (calor producido por la combustión de la artemisa) son un método maravilloso de curación, indicado especialmente para todas aquellas personas que sientan aprensión a las agujas, además de lo bueno que resulta el contacto terapéutico de las manos con el cuerpo del paciente.

Para hacer en pareja

Los masajes realizados en pareja convierten a la relación en una fiesta sensual, que es lo que realmente debe ser. No es necesario caer en las típicas caricias directas en los órganos sexuales, sino que la idea es desplazar la sensación hacia las partes del cuerpo que generalmente están más olvidadas y que no reciben caricias a menudo.

Sin embargo, no hay que confundir este tipo de masaje, conocido como masaje erótico, con el juego de excitación previo al acto sexual. La puerta que conduce al mundo sensual permanecerá cerrada mientras que los dos integrantes de la pareja no se relajen y se dispongan al juego.

Esta técnica es especialmente eficaz para aquellas personas que tienen algún tipo de censura frente a la perspectiva de tener sensaciones nuevas o experimentar con placeres diferentes.

Actualmente, de hecho, el masaje se está convirtiendo en un recurso importante para los terapeutas que intentan desarrollar la sexualidad de un paciente.

  • Instrumento de placer

Las tradicionales zonas erógenas son solamente un 5 o 10 por ciento de la totalidad del cuerpo, lo que excluye prácticamente a todo lo que va más allá de los órganos sexuales mismos. El masaje ofrece la posibilidad de quebrantar estas restricciones, convirtiendo a todo el cuerpo en un instrumento de placer.

El hecho de tomarse el tiempo para ampliar los límites de la sensación erótica introduce a la pareja en una experiencia sensual esencial: placer puro desde la cabeza hasta los pies.

  • Cómo empezar

Para inducir el estado de ánimo adecuado se deberá comenzar con largos movimientos de frotación sin prisa, que se repetirán muchas veces. Hay que observar cómo se manifiesta el placer desde un extremo al otro del cuerpo a medida que los músculos se van relajando.

Con los ojos cerrados, el destinatario de los masajes abandona sus sentidos conocidos y se instala en el lugar más íntimo de todos: el propio cuerpo.

El masaje se completa con las técnicas básicas para la eliminación del estrés, que probablemente sea el principal obstáculo para una buena relación sexual. La relajación puede llevar algún tiempo y en cada minuto estará generando una sensación de placer en el cuerpo.

Es el que da el masaje el que debe dirigir la primera parte del masaje erótico, concentrando los toques en las zonas doloridas y cansadas de la espalda y los hombres, y en los músculos que estén tensos en cualquier parte del cuerpo.

Al principio hay que limitarse a que el masaje sensual se convierta en una realidad más intensa que el estrés…. luego, una vez alcanzado el relax, se puede empezar a jugar con situaciones más intensas y eróticas que predispongan a los dos miembros de la pareja a pasar un buen momento de intimidad.

  • Para tener en cuenta

Una zona muy importante y que generalmente aparece totalmente abandonada y olvidada durante la relación sexual son los pies. El masaje en esta parte del cuerpo permite prolongar el placer de la relación sexual al establecer desde el comienzo un ritmo sin prisas.

Con toques de amasamiento, las yemas de los dedos deben recorrer sin esfuerzo todos los rincones y huecos del pie. Luego hay que hundir las yemas de los pulgares en las depresiones del arco plantar y de debajo de los tobillos y volver al pie para amasarlo por ambos lados.

Por último, afirme la almohadilla del pie contra su rodilla y vaya presionando hacia arriba, en dirección al corazón con un firme toque de circulación de mano sobre mano. Acaricie ambos pies al mismo tiempo con las yemas de los dedos. Son unos pocos centímetros, pero aunque la distancia es corta, la sensación de placer es muy intensa.

  • Y después…

Cuándo pasar del masaje al juego amoroso es una decisión que tomarán los integrantes de la pareja de acuerdo a sus ganas y sus necesidades. Pero lo más importante es siempre crear un clima de comodidad en el que ambos puedan pedirse lo que quieren del otro y en el que ninguna demanda sea mal vista.

No debe haber tabú ni vergüenzas: recuerden que no hay nada más natural que el encuentro sexual entre dos personas que se aman.

Además, el masaje erótico es uno de los grandes placeres de la vida, y contribuir a crear esa experiencia es una deuda que se tiene no sólo con la pareja, sino también con uno mismo.