Breve rutina para combatir las várices

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piernas

En esta nota te ofrecemos una rutina de ejercicios simples y fáciles de realizar en un breve período de tiempo. La idea es que puedas devolverles a tus piernas vitalidad y belleza.

  1. Para piernas cansadas

Acostate de espaldas en el piso, con las manos bajo el cuello y las plantas de los pies apoyadas en el suelo. Poné una pelotita (puede ser de tenis) debajo de tu cadera y movela en forma circular durante alrededor de un minuto. Este ejercicio reactivará la circulación de tus piernas y te dará sensación de frescura.

  1. Arriba y abajo

Parate con los dedos de los pies apoyados sobre un libro o un almohadón alto y el talón tocando el piso. Flexioná las rodillas y descendé con la espalda lo más derecha posible hasta agarrarte los tobillos con las manos. Mantenete así durante un minuto y volvé a subir. Podés repetir este ejercicio unas diez veces.

  1. Contra la pared

Apoyá la cola y las piernas contra la pared y levantá las puntas de los pies como intentando llevar las plantas en paralelo con la columna. Mantené esta posición durante un par de minutos. Bajá, descansá, estirá las piernas y repetí el ejercicio unas quince veces.

  1. Con pelotita

Sentada, tomá una pelotita (puede ser de goma blanda o de tenis) y pasala suave pero firmemente y haciendo presión por las piernas, especialmente en la zona de las pantorrillas, de abajo hacia arriba. Este movimiento ayudará a estimular el reflujo sanguíneo.

 

  1. Elongaciones

Sentate sobre una superficie lisa y dura con una pierna flexionada hacia atrás y la otra estirada hacia delante. Elongá la espalda y los brazos intentando tocarte el tobillo de la pierna que tenés estirada, pero sin forzar el movimiento.

  1. Relajación y estiramiento

Semi acostate en el piso ovillada, con las rodillas juntas y las pantorrillas hacia atrás. Apoyá la cabeza en el suelo y aflojá los brazos. Permanecé así un par de minutos sintiendo cómo tu cuerpo se va relajando y acomodando. Volvé lentamente a la posición de sentada y parate flexionando las piernas sin hacer movimientos bruscos.