Bailar como ejercicio y diversión

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baile

Bailar es una buena manera de poner el cuerpo en movimiento. Cuando sientas que necesites mantenerte activo, intenta esta actividad que, además de no necesitar ser un experto, te permite realizarlo de la forma que más quieras: cómodo en tu casa, con alguien, tomando clases, etc.

A continuación, te daremos motivos suficientes para elijas el baile cuando el gimnasio te aburra: todos los beneficios del baile para que encuentres la mejor manera de sentirte bien al ritmo de la música que más te guste.

A poner el cuerpo en movimiento

El baile es, desde los comienzos de la humanidad, una forma de expresión de las emociones y los sentimientos, un ámbito propicio para la socialización y una costumbre que ayuda en la incorporación de normas y rituales. Desde que el hombre es hombre y vive en sociedad, es un medio de expresión muy importante que sirve tanto para demostrar alegría como para sublimar tristezas, transitar duelos o ritualizar agresiones. Siempre fue fundamental para la socialización y la incorporación de normas y rituales, aunque en la modernidad se le otorgó el exclusivo espacio dedicado a la diversión y se lo relacionó sobre todo con la juventud. Además, en nuestras modernas y sedentarias sociedades, resulta también un importante estímulo para ponerse en movimiento.

Mujeres y hombres eligen el baile como forma de combatir el sedentarismo y, al mismo tiempo, otorgar un mimo al espíritu, ya que son variadas las formas en que la danza nos beneficia al cuerpo y al alma. En la actualidad hay personas que, aunque disfrutan enormemente al bailar, realizan esta actividad muy de vez en cuando. Pero eso puede cambiar.

 

Comienza a disfrutar del ejercicio

Cuidar el cuerpo y verse bien es una prioridad para muchísima gente. Sin embargo, no todos disfrutan al ir a un gimnasio, sobre todo por el alto nivel de individualidad que generalmente prima en los salones de musculación. Por eso, en muchos países del mundo comenzó a surgir la necesidad de convertir el ejercicio en un medio de goce, en una actividad divertida, que permita a las personas disfrutar y desestresarse mientras queman calorías.

Y qué mejor forma de conseguir esto que a través del baile, que gracias a sus diferentes ritmos logra enganchar y sacudir a todo tipo de personas, todo el mundo puede encontrar la música ideal para poder bailar. Y la oferta es cada vez más amplia.

 

Tipos de baile

Un breve recorrido por los gimnasios de la ciudad de Buenos Aires confirma que entre los estilos favoritos –esos que cuentan con más clases, los mejores horarios y los salones más concurridos- se encuentran el tango, los ritmos latinos y la danza árabe, aunque también el flamenco y las danzas africanas cuentan cada día con más adeptos. Y las nuevas danzas norteamericanas, como el hip hop o el reggaetón, comienzan a ganar terreno. Además, en algunos gimnasios estos ritmos son adaptados y combinados con ejercicios aeróbicos para poder realizar clases de fitness con mayor concurrencia en espacios no muy grandes. Así nacen híbridos como la aerosalsa o el aerosirio, que reúnen los beneficios de uno y la diversión de otro.

Bueno para el cuerpo y la mente

Con respecto a los beneficios que aporta bailar, son tanto físicos como psicológicos y hasta sociales, lo que convierte al baile en una actividad muy recomendable para todo el mundo.

Aquí van algunos de los principales:

 

  • Activa los músculos, trabaja las articulaciones y eleva el ánimo: bailar es un buen ejercicio para poner el cuerpo en movimiento así como una actividad que alegra y motiva al espíritu.
  • Ayuda a mantener la salud y el peso corporal: la experiencia de aprender a movernos y dejarnos llevar por la música y la sensación de bienestar que produce el tener la mente y el cuerpo ocupados en una misma actividad son elementos que ayudan a mantenernos sanos y favorecen la pérdida de peso.
  • Es una saludable diversión: recuerda que ser sedentario resulta perjudicial y puede ocasionar obesidad, osteoporosis, problemas de corazón y tensión alta, al tiempo que nos hace caer en un estado de tristeza y dejadez. Por eso, lo mejor es combatirlo bailando.
  • Contribuye a mantener el sistema cardiovascular en buen estado: al mover y levantar las piernas, se activa y mejora la circulación de la sangre al corazón.

 

Además, el baile:

  • Refuerza los reflejos.
  • Permite que la respiración sea más beneficiosa y fortalece los pulmones.
  • Ayuda a regular la tensión arterial.
  • Fortalece los músculos y los huesos, disminuyendo al riesgo de padecer osteoporosis.
  • Mejora la flexibilidad de todas las articulaciones.
  • Ayuda a reducir el colesterol y eliminar sustancias tóxicas del cuerpo.
  • Contribuye a conciliar el sueño con mayor facilidad.
  • Mantiene el cerebro en forma, ya que se requiere concentración y atención.
  • Trabaja la coordinación y la memoria visual.

 

El baile ofrece:

  • Vitalidad: el baile aumenta la energía vital.
  • Autoestima: aumenta la seguridad en uno mismo.
  • Amistad: acudir a clases de baile regularmente fomenta el sentimiento de unión y de pertenencia a un grupo entre quienes lo practican.
  • Evasión: mientras bailamos, estamos pendientes sólo de seguir el ritmo y conseguimos olvidarnos por un tiempo de los problemas cotidianos.
  • Expresión: el baile permite expresar corporalmente las sensaciones y sentimientos de manera más natural y desinhibida.

 

Los chicos también

Los niños también pueden encontrar muchos beneficios en el baile: las clases infantiles se plantean como un instrumento pedagógico, ya que desarrollan la memoria, el oído musical y la expresión corporal.

Para los más chiquitos, bailar es una forma amena de mejorar su equilibrio, la interrelación y el sentido del ritmo, además de que los ayuda a mejorar algunos trastornos congénitos y malas posturas. Y, de paso, los aleja por un rato del televisor o los videojuegos.

 

Para tener en cuenta

Como al fin y al cabo se trata de un ejercicio físico, antes de comenzar con la actividad elegida es bueno consultar con el médico de cabecera para que nos dé el ok, sobre todo si se padecen enfermedades crónicas o trastornos de la salud.

 

Solos o en pareja

La mayor parte de los instructores de baile pueden contar anécdotas sobre amistades y romances que han presenciado en las pistas de baile, ya que lo ven suceder una y otra vez.

Pero bailar no sólo da una mano a los solteros, sino que también puede ayudar en relaciones de pareja ya establecidas. ¿De qué forma? Al mejorar juntos en la pista de baile, las parejas también mejoran en otras áreas de sus vidas.

Parte de la razón por la que el baile puede resolver los conflictos entre las parejas se debe al contacto íntimo inherente en ritmos tales como salsa, merengue, mambo y tango.

Al bailar en pareja uno está prácticamente abrazando a la otra persona mientras baila, comunicándose con ella a través del cuerpo, lo que genera una conexión que va mucho más allá de lo cotidiano.

 

Las danzas espirituales

La danza, como expresión del hombre movido por el poder trascendente, es la forma artística más antigua, ya que antes que el hombre expresara su experiencia de vida a través de materiales, lo hizo con su propio cuerpo. Moviendo nuestro cuerpo, movemos nuestras emociones, soltamos todo aquello que nos agobia y descubrimos la esencia de la vida.

Las Danzas Circulares son un ejemplo de la relación estrecha que hay entre la espiritualidad y el cuerpo: pueden ser usadas para facilitar el auto-conocimiento y capacitar a la gente para explorarse a sí misma a través de la danza y obtener un entendimiento de quiénes son.

Estas danzas se bailan en círculo porque esta figura es la representación de una poderosa fuerza y posee la estructura del cosmos. El círculo, aseguran los seguidores de estas danzas, despierta un poder de sanación y armonización, haciendo emerger la conciencia de unidad.

Para realizar estas danzas en forma armónica debemos estar totalmente presentes en cada paso, en cada gesto: no se trata sólo de la precisión de la forma y el ritmo, sino de estar centrado en uno mismo.

Se puede realizar danzas circulares con todo tipo de música, como clásica, folklórica, religiosa o contemporánea. Algunas son calmadas e introvertidas, mientras que otras son energéticas y extravertidas. Es una actividad esencialmente grupal y nos ofrece una oportunidad para trascender las diferencias culturales y sociales gracias a la aceptación.

Las danzas circulares sagradas fueron recopiladas por Bernhard Wosien, coreógrafo entrenado en ballet clásico que viajó por todo el mundo y estudió danzas folklóricas de muchos países. Luego comenzó a interpretar el significado espiritual de los movimientos de las danzas y en 1976 llevó este material a la comunidad de Findhorn, en Escocia, donde se desarrolló el concepto de danzas circulares que actualmente se ha expandido a través de todo el mundo.