La influencia de los astros sobre nuestras vidas

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Astrologia

Astrología

Mediante el estudio de las posición de los planetas respecto de las distintas esferas de la persona, la Astrología puede ayudarnos a descubrir con qué cosas nuestra energía se identifica más y mejor

La astrología asegura que, estudiando la influencia de los astros sobre nuestra vida, podemos descubrir nuestras zonas oscuras y aprender a aprovechar los puntos fuertes de nuestra personalidad con el objetivo de tener al destino como aliado y no como ese enemigo cruel del cual nunca podremos escapar.

En esta nota, conozca en qué consisten los principales estudios que realiza la astrología, y descubra en qué medida, -sin prometernos soluciones mágicas ni asegurarnos desenlaces que no dependan de nosotros-, pueden ayudarnos a conocernos más y a mejorar nuestra calidad de vida.

Aprovechar nuestra energía

La astrología es una técnica –para muchos también un arte- que estudia, de diversas maneras, la influencia de los astros sobre los distintos acontecimientos de la vida en la tierra. Para tranquilidad de los más escépticos, y en contra de algunos mitos populares, también podemos definirla por exclusión, y afirmar que la astrología –al menos aquella que se practica seriamente y de la que nos vamos a ocupar en esta nota-, no implica la práctica de futurologías ni tiene por objeto adivinarle el futuro a la persona y decirle lo que tiene que hacer o dejar de hacer.

La astrología no puede hacerse cargo de la vida de la persona. No puede asegurar, por ejemplo, si una pareja va a funcionar o no, o si un marido que partió de la casa va a regresar tal o cual día. Sin embargo, en la medida en que estemos despiertos y utilicemos las corrientes energéticas en nuestro favor, esta ciencia puede ser un buen punto de partida para el autoconocimiento y para ayudarnos a hacernos cargo de nuestro propio destino”, asegura la astróloga Victoria Almiroty. Y, por si quedara alguna duda, esta especialista agrega que “el gran trabajo de la astrología es descubrir qué parte de la identidad de una persona está en sombra o no tiene conciente”.

A grandes rasgos podemos decir que, mediante el estudio de las posición de los planetas respecto de las distintas esferas de la persona, la astrología puede ayudarnos a descubrir con qué cosas nuestra energía se identifica más y mejor; cuáles son aquellos sueños ocultos o deseos reprimidos que dejamos pasar por alto en nuestras vidas por obra y gracia del deber ser; cuáles van a ser los principales desafíos que deberemos enfrentar durante el año tanto a nivel laboral como afectivo (esto se hace con la Revolución Solar, la carta natal de cada año), e incluso cuáles serán nuestras oportunidades, fortalezas, debilidades y amenazas en cada área de vida.

La Carta Natal

Este es el estudio más conocido de la astrología, una especie de “fotografía” del sistema solar que se confecciona a partir de la fecha, el horario y el lugar de nacimiento de la persona, y que sirve para poder establecer, según cuál fuera la posición de los planetas en el momento exacto en el que el individuo vino al mundo, cuál es su mapa energético para toda la vida.

Hasta no hace muchos años, para hacer las cartas natales los astrólogos utilizaban las efemérides, tablas predeterminadas por astrónomos que permitían calcular manualmente la posición de los planetas, el sol y la luna durante todas las horas de todos los días”, señala Almiroty.

En la actualidad, esta tarea se ha simplificado notablemente, ya que las cartas suelen realizarse mediante un software de computación en el que se ingresan los datos de las personas… claro que no todo es tan fácil y que esto no implica que cualquiera pueda hacerse una carta natal, porque esos resultados deben ser interpretados por los especialistas para despejar todo tipo de dudas.

Es que, como señala la especialista, “todas las tensiones o aparentes conflictos que pueden visualizarse a partir de una carta natal son, en realidad, enigmas a revelar que requieren de trabajo y esfuerzo para comprenderlos adecuadamente. Hay veces en los que la persona inicialmente no se identifica con lo que le dice el astrólogo: las cartas natales son semillas que pueden llegar a germinar en cualquier momento”.

Además, tanto las efemérides como los programas de computación ayudan no sólo a saber bajo qué signos estaban los planetas al momento del nacimiento de la persona para elaborar una carta natal, sino que también permiten prever, entre otras cosas, cómo van a estar los planetas durante un día determinado para saber si los aspectos planetarios nos van a favorecer o no durante una situación o evento puntual (partido de fútbol, casamiento, examen, etc.). De todas formas, vale aclarar que se trata siempre de una tendencia y no de una certeza: el resultado final de cada cosa que hagamos siempre dependerá de nosotros.

Qué ven cuando nos ven

Según la astróloga Victoria Almiroty, lo primero que ve un astrólogo cuando ve una carta natal son tres variables elementales:

 

  1. La Luna: nos habla de la madre de la persona, de la infancia, del mecanismo afectivo del individuo y de cómo son, ya de grande, sus respuestas emocionales. “Es muy probable, por ejemplo, que aquellas personas que tuvieron algún riesgo de muerte al nacer, tengan luna en Escorpio (o un aspecto con Plutón), y que les quede un instinto de muerte que haga que tengan efectivizado el conflicto y las pérdidas. Del mismo modo, una Luna en Leo correspondería a un niño muy querido y valorado, a una persona con gran necesidad de atención y reconocimiento”.
  2. El Sol: nos dice cuál es el centro y el ser adulto de la persona según cuál sea su signo, del mismo modo que las casas nos cuentan en qué escenarios brillamos. Por ejemplo, una persona con Sol en Casa XI –la casa de Acuario- es por lo general alguien rápido y creativo, que puede planear a futuro y que le encanta moverse en grupos.
  3. El Ascendente: es la energía que nos llega por destino y que se empieza a incorporar a partir de los 28 ó 30 años, cuando las personas abandonan la inercia del deber ser y comienzan a llevar a cabo actos propios: casarse, tener hijos, cambiar de trabajo o irse a vivir al exterior, entre otros. El ascendente es, básicamente, cómo la gente lo va a ver a uno, aún antes de que empecemos a incorporar dicha energía.

Y, según asegura nuestra especialista, “el principal desafío en la vida de cada uno es integrar la luna con el sol y el ascendente. Es decir, satisfacer nuestro núcleo más infantil (la luna), cumpliendo de adultos con nuestro centro (el sol) y, al mismo tiempo, incorporando la energía que nos pide el ascendente”.

Para eso, señala, “tenemos que ir siempre a favor de la corriente y saber que si nos conocemos a nosotros mismos, podemos crear nuestro propio destino”.

Nada menos…

Otros estudios

  •  Compatibilidades de pareja

Es un estudio que permite saber cuáles son las fortalezas, las oportunidades, las debilidades y las amenazas para una pareja a partir del análisis de las cartas natales del hombre y de la mujer (en el caso de una pareja heterosexual).

De esta forma, sin asegurarnos si una relación va a funcionar o no, la astrología puede ayudarnos a conocer, por ejemplo, cómo va a ser la reacción de cada miembro de la pareja frente a un conflicto o discusión, permitiéndonos mejorar el vínculo desde el conocimiento mutuo.

Supongamos una pareja formada por una persona con ascendente en Escorpio, que tiende a vincularse con lo intenso, con lo conflictivo y que suele sentir una especie de atracción fatal hacia el otro, y otra persona con ascendente en Sagitario, siempre optimista y con una visión luminosa de la vida. En este caso, cuando haya un problema, el primero va a querer profundizarlo, mientras que el otro va a intentar encontrar la solución lo más rápido posible. Pero, paradójicamente, en la astrología se ve que hay más parejas que se atraen más por lo que tienen que trabajar que por lo que tienen en común”, afirma Almiroty.

  •  Tránsitos planetarios

Constituyen la carta natal en movimiento, permitiéndonos saber cómo el permanente movimiento de los planetas va afectando las distintas esferas de nuestras vidas. Por ejemplo: Si Urano, que es el planeta de la libertad, de la revolución y del desapego, está entrando a mi Casa IV -que es la casa de Cáncer, de la familia y afectos-, ello significa que necesito cortar y desapegarme de los vínculos con mi hogar y con mi energía materna, lo cual al principio puede traer una sensación de desamparo y angustia pero en definitiva va a terminar beneficiándome.

  •  Revolución solar

Se trata de la carta natal de cada año: además de la carta natal fija que todos tenemos y que nos inyecta de una energía en particular en el momento en que nacemos, los años también tienen una carta determinada que nos dice cuáles son las áreas de la carta natal de cada persona que están en foco durante dicho año.

De esta forma, para una persona nacida el 2/3/70, la revolución solar del 2006 comprenderá desde el 2/3/06 hasta el 2/3/07. Se recomienda hacerla todos los años unos días antes del cumpleaños de la persona. “Nos sirve para estar conscientes de todo aquello que seguramente nos va a pasar y no ir en contra de la corriente”, explica la astróloga.