El péndulo: antiguo método de adivinación

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El péndulo

Este método es uno de los más antiguos de adivinación. Se trata de un objeto que oscila a través de movimientos musculares involuntarios controlados por el sistema nervioso simpático que rige el subconsciente, el mismo sistema que controla la respiración, los latidos del corazón y la circulación de la sangre. Este método no tiene nada de mágico ni de religioso: sólo se trata de establecer un contacto definitivo con el subconsciente para conocer mejor los misterios de nuestra propia vida.

El péndulo es uno de los métodos más antiguos de adivinación. Incluso se cree que se usaba en Egipto, ya que se han encontrado péndulos primitivos en algunos sarcófagos.

Este no es un instrumento mágico ni debe sujetarse a normas para su construcción: un péndulo puede ser cualquier objeto suspendido en una cadena o un cordón. Algunas personas usan un anillo (especialmente alianzas matrimoniales) pero lo que más se estila es el uso de cristales en general. Dentro de estos, el cuarzo sin duda es el más difundido. Pero todos sirven y la elección debe hacerse por una cuestión de afinidad con la piedra a utilizar. Eso sí, siempre es conveniente que e objeto no supere los 10 centímetros de largo.

Una vez que el cristal ha sido escogido hay que disponer de tiempo suficiente y buscar un estado de relajación como para dejar la mente en blanco, un estado de paz interior que nos hará sentirnos cómodos. Es importante que esa paz se traslade al péndulo, que tendrá su punta libre y deberá apuntar hacia abajo.

Aprendiendo a conocer sus movimientos

El péndulo oscila a través de movimientos musculares involuntarios que son controlados por el sistema nervioso simpático que rige el subconsciente. Este es el mismo sistema que controla la respiración, los latidos del corazón y la circulación de la sangre.

Una vez lograda la calma interior, el péndulo entrará en oscilación y comenzará a girar en el sentido de las agujas del reloj (o a la inversa).

Es preferible hacerle una pregunta al péndulo, que de antemano sepamos que es positiva para definir el “sí”, o una negativa de antemano para definir el giro que indique “no”.

Muchas personas ordenan al péndulo que se mueva hacia atrás y hacia delante para indicar que sí, y de un lado a otro para señalar que no. Pero en realidad este método es dudoso porque no es seguro que el subconsciente acepte esta orden. De todos modos puede salir bien esta opción, pero es mejor que sea el péndulo el que decida cómo va a contestar una pregunta.

Si uno cuenta con tiempo, también se puede preguntar qué movimientos indicarán “No sé” y “No deseo contestar a la pregunta”, para hacer un trabajo más completo.

No forzar el subconsciente

Si la respuesta a una pregunta en forma recurrente es “No sé” o “No deseo contestar”, puede deberse a un bloqueo del subconsciente. En efecto, existen ciertas barreras en el subconsciente que no permiten que algunos datos pasen a la parte consciente de la personalidad.

Estos bloqueos son creados involuntariamente por la misma persona que no desea enfrentar determinados temas o sucesos de su vida. Es importante saber esto porque cada vez que la respuesta sea de estas dos formas ya la persona sabe que existe resistencia en su yo interno a esa pregunta y a su posible respuesta.

Cuando esto sucede, se recomienda no forzar al subconsciente a aceptar algo que no quiere enfrentar, aunque lo que sí se puede hacer es tratar de averiguar de forma sutil, a través de determinadas preguntas, cuál es la razón para este bloqueo.

Manos a la obra

Ya tenemos la base del funcionamiento del péndulo: la mente entra en un estado de súper concentración en el que nos encontramos a gusto con nosotros mismos y los canales de percepción extrasensorial se abren. Veamos algunos usos posibles:

  • Para saber el sexo de un niño antes de nacer, el péndulo se coloca sobre la cabeza de una mujer y se observa cómo se mueve. Ese movimiento será el indicativo del sexo femenino. Luego se coloca sobre la cabeza de un hombre y, siguiendo del mismo modo, se observa el movimiento que simbolizará al sexo masculino. Una vez que se sabe cómo identifica los dos sexos, se suspende sobre el vientre de la mujer embarazada y se le pregunta cuál es el sexo del bebe. Por lo general el péndulo se mueve en forma de círculo para indicar el sexo femenino y de atrás hacia delante para indicar el sexo masculino, pero siempre es preferible dejar que cada péndulo escoja su movimiento.
  • Con estos mismos elementos también se pueden encontrar personas o cosas perdidas. En estos casos en necesario tener un mapa de la zona donde se perdió la persona o el objeto y pedirle al péndulo que escoja el área donde ocurrió la pérdida. Una vez que se estableció la zona, se procederá a especificar dónde está la persona u objeto.
  • Asimismo, es posible establecer la inocencia o culpabilidad de una persona ya sea en casos simples o en casos intrincados como robos y otro tipo de delitos más graves aún. Esto se resuelve generalmente utilizando las fotos de las personas de quienes se sospecha. Claro que para este tipo de usos hay que tener una gran experiencia y un poder de concentración que no es muy común, además de una percepción muy profunda de la realidad.

Ejercicios para su buen uso

Para probar si el péndulo está funcionando bien existen varias opciones: una es mezclar cinco cartas de póker, cuatro negras y una roja y ponerlas boca abajo sobre una mesa. Una vez que estén colocadas y que no sepamos dónde se encuentre la roja hay que pedirle al péndulo que identifique la carta roja con la respuesta “sí”. A no confundirse en este punto porque el péndulo no señala a la carta roja, sino que uno le pregunta si tal carta es la roja y, si funciona correctamente, girará en el sentido en el que indique lo positivo. Este ejercicio se practicará muchas veces hasta tener la seguridad de que el péndulo se mueve correctamente. Esto demuestra el poder de concentración de una persona y todo el camino abierto que tiene en su subconsciente para explorarlo.

Otra forma de probarlo es tomando seis fotos, tres de hombres y tres de mujeres. Mezclarlas y ponerlas boca abajo sobre una mesa. Después, tomar una por una y ubicarla debajo del péndulo. Cuando ya haya indicado el sexo de la persona de acuerdo con el movimiento, voltear la foto para comprobar si funcionó correctamente.

Si no funciona al principio hay que tener paciencia, agudizar la concentración y relajarse. Todo es cuestión de perseverar, porque la conexión interior se va entrenando a medida que la utilizamos y, como si fuera un músculo, se deteriora con el desuso.

 Otros péndulos

Actualmente existen muchos tipos de péndulos, de diferentes materiales y tamaños. Está el de plástico, que según algunos expertos es mejor porque no se carga con las emanaciones de energía de las personas. También hay péndulos magnéticos que sirven para neutralizar el campo magnético de la tierra, en los casos en que se necesita hacer una medición muy precisa sobre una escala o un plano.

Y están los que tienen un recipiente interior, en el que se deposita el material a buscar; esa muestra sirve para tener información para la búsqueda y puede ser desde una gota de agua hasta un pedazo de oro, de plata, de mineral o un trozo de planta, entre otros elementos. Es aconsejable en estos casos que la muestra se envuelva dentro de una bolsa muy bien cerrada, con el objeto de que los péndulos no queden contaminados y que las respuestas posteriores no sean erróneas.

Si se busca a una persona se deberá poner dentro del recipiente una foto, un mechón de su cabello, un papel con su firma, su huella digital, su carta astral o un papel en el que se escriban sus datos personales tales como su nombre completo, sobrenombre, signo astrológico, lugar y fecha de nacimiento, dirección, etc. Esto funciona de igual forma al buscar mascotas u objetos perdidos.

Y, por supuesto, están los péndulos de cristal, de metales preciosos y hasta con joyas incrustadas, que sirven para la adivinación en general.