Autohipnosis: conócete a ti mismo

Comparte esta nota!
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Hipnosis

En esta oportunidad veremos de qué se trata la técnica de autohipnosis y lo que se puede lograr con ella.

La autohipnosis es una práctica natural del cuerpo y de la mente en la que se utilizan técnicas específicas para acceder a un poderoso estado de conciencia en el que es posible modificar esquemas de conducta disfuncionales para afrontar nuestros problemas.

Así, con la autohipnosis podemos empezar a influir en nuestras creencias acerca de quiénes somos, por qué estamos donde estamos y qué necesitamos para ser felices. Además, la autohipnosis reduce la tensión y contribuye al reforzamiento de la personalidad.

Métodos de inducción

Los métodos de inducción son técnicas de concentración que ayudan a la mente a realizar la transición desde la conciencia exterior activa hasta un estado interior más tranquilo.

Existen diferentes tipos de métodos de inducción. Esencialmente, todos ellos moderan temporalmente la marcha de los procesos del pensamiento normal y concentran la percepción mental. Esto coloca al cuerpo y a la mente en una mejor posición para recibir sugestiones para el trabajo interior. Aquí van algunos de los más recomendados por los especialistas:

  • Concentración interior

Este proceso consiste en dirigir la atención hacia adentro, como en la meditación. Cuando la mente comienza concentrarse en un estado interior, como la respiración, la postura del cuerpo, o la relajación muscular se produce un alejamiento de las distracciones del mundo exterior hacia una conciencia interior más concentrada. Esta concentración ayuda a preparar al cuerpo y a la mente para el trance.

Cómo se hace

  1. Recuéstese cómodamente y recorra mentalmente su cuerpo, notando lentamente cómo lo siente.
  2. Dígase mentalmente que está recostado, que siente sus piernas, sus brazos, su cabeza. Describa con cierto detalle lo que siente, como por ejemplo las pulsaciones, tensiones, vibración, calor. Concéntrese en las sensaciones agradables más que en las desagradables.
  3. Este método sirve para centrar la mente en el momento. Es semejante a la práctica de meditación consciente.
  • Patrones repetitivos

Existen numerosos métodos de inducción que utilizan la repetición de estímulos sensoriales monótonos y rítmicos para fijar la atención. Pero, en realidad, cualquier cosa que tenga un patrón repetitivo puede ser utilizada como vehículo de inducción. Puede ser un estímulo visual (seguir el movimiento de un reloj de péndulo, por ejemplo) o auditivo (el sonido grabado de un corazón o música con un ritmo monótono).

Cómo se hace

Permítase ver u oír el patrón y note cómo siente a su cuerpo y su mente a medida que se entretienen con el ritmo.

  • Fijación mental

Este método consiste en concentrarse en algún objeto para centrar la atención de la mente .

Cómo se hace

Se puede mirar fijamente un objeto, como la llama de una vela. También se puede utilizar una pintura en la pared o un árbol, o cualquier otro estímulo agradable de mirar.

Un método muy efectivo es un diseño de colores cromáticamente opuestos, como por ejemplo el rojo y el verde. Un círculo rojo con un punto blanco sobre un fondo verde es un buen elemento de concentración.

  • Catalepsia

Catalepsia significa parálisis. En este método de inducción se busca conseguir que una parte del cuerpo quede temporalmente inmóvil.

 Cómo se hace

  1. Junte las manos y entrelace los dedos.
  2. Presione las manos una contra la otra, diciéndose a sí mismo que se están cerrando, que se están fundiendo juntas.
  3. Si usted tiene facilidad para practicar este fenómeno, no será capaz de separarlas hasta que se diga a sí mismo que puede hacerlo.
  • Dejarse caer

Este método permite asociar el movimiento de los ojos a la caída en una relajación profunda.

Cómo se hace

  1. Sentado en estado de relajación contemple algo tranquilo como una pared, un dibujo o el cielo a través de la ventana.
  2. Mire relajadamente hacia adelante mientras inspira profundamente y, manteniendo la cabeza erguida, eleve la mirada hacia arriba.
  3. Cuando haya terminado de inspirar, contenga la respiración y cierre los ojos.
  4. Cuente hasta diez. Mientras cuenta, sus ojos continúan mirando hacia arriba con los párpados cerrados.
  5. Al llegar a diez, espire rápidamente, bajando los ojos. Al hacerlo, relaje totalmente los músculos y experimente la sensación de que su cuerpo se deja caer suavemente en la silla.
  6. Puede repetir dos o tres veces el proceso.
  • La escalera

Imagine que va descendiendo por una escalera. Dígase que a medida que va bajando un nuevo escalón, se siente muy bien, muy agradable y que va entrando en un estado cada vez más profundo.

Sienta cómo su cuerpo se va adormeciendo a medida que se desciende.

  • El túnel de la mente

Construya la imagen mental de un túnel y sienta que desea entrar en él y que es muy agradable hacerlo, ya que al recorrerlo se irá relajando profundamente y entrando a lo más profundo de su ser, donde dejará los mensajes positivos que reemplazarán a su antigua programación.

El túnel lo llevará a un lugar donde podrá visualizar lo que quiere lograr para usted. Al final de este túnel, que recorrerá lentamente, se encontrará a sí mismo y se verá con su meta realizada. Estas imágenes quedarán en lo más profundo de su mente y la programarán para llevarlo a su objetivo.

El final del túnel puede ser otro lugar imaginario o puede ser un espacio de sí mismo, de su propia mente.

Cómo aprovechar la autohipnosis

Aquí les contamos cuáles son los pasos básicos para aprovechar el poder de su mente en su propio beneficio:

  1. Reflexione antes de comenzar la autohipnosis sobre el tema acerca del cual le interesa modificar algunos preconceptos que cree tener muy arraigados en el subconsciente y escriba unas diez autosugestiones para reaprender. Deben ser frases cortas, positivas e imperativas (por ejemplo: “yo puedo lograrlo”, “me va a ir bien” o “me voy a curar”). No se olvide de incluir sugestiones de sentirse bien durante la autohipnosis y después.
  1. También puede plantearse una pregunta cuya respuesta esté oculta en su propio subconsciente. Al salir del estado autohipnótico tendrá la respuesta.
  1. Una vez planteado el objetivo de la autohipnosis elija un lugar tranquilo, en el que sepa que no será perturbado, y póngase cómodo. Regule la luz y la temperatura para que resulten agradables y procure evitar que haya ruidos molestos que puedan desconcentrarlo (desenchufe el teléfono o el timbre).
  1. Coloque frente a su vista el papel con las autosugestiones que anotó o con la pregunta que formuló y repáselas.
  1. Comience con la relajación psicofísica. Luego induzca el trance autohipnótico mediante alguno de los métodos enumerados.
  1. Una vez que haya alcanzado el estado de trance, repítase las sugestiones o la pregunta.
  1. Salga del estado autohipnótico por conteo regresivo o mediante el uso de una palabra clave que deberá haber determinado antes de inducir el trance.

Para hacerlo más fácil

En general, el proceso de autohipnosis se aprende siendo hipnotizado la primera vez por un profesional, pero esto no es imprescindible. También puede resultar más fácil si la persona que intenta autohipnotizarse posee alguna experiencia previa de meditación.

Pero, en realidad, lo único fundamental para autohipnotizarse es aprender a relajarse física, emocional y mentalmente.