Respiración y técnicas para momentos de estrés

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respiracion

El cambio de estaciones se ubica entre otros factores que alimentan la inestabilidad emocional y física. Esto nos induce a pensar que debemos mantenernos equilibrados y despiertos por nosotros mismos. Por eso, el conocimiento milenario del yoga nos puede aportar los elementos para armonizarnos respirando en forma consciente.

Primavera y otoño son estaciones de transición y de desequilibrio que pueden afectar a nuestro sistema. Hay dolores que se acentúan con las temperaturas más bajas, ciertos alimentos o condimentos resultan más amigables en ciertas épocas más que en otras. Además de las circunstancias individuales, en personas muy sensibles o que están sufriendo desgaste emocional y físico, las condiciones climáticas pueden influir.

La digitopuntura o “tuina” y la medicina china nos indican que el otoño guarda relación con el elemento metal y los órganos relacionados con éste son los pulmones, el intestino grueso, el sistema respiratorio.

En términos de prevención, algo muy recomendable, básico y fácil de hacer es dedicar en nuestra vida cotidiana un tiempo para mantener en buenas condiciones el funcionamiento de los sistemas y órganos a cargo de la eliminación de residuos, los intestinos y cuidar nuestra piel bebiendo suficiente agua.

Al igual que el Ayurveda, la Yogaterapia contempla la composición de la persona, sus hábitos y reacciones al medio ambiente. Un aspecto a tener en cuenta es la condición de nuestro sistema nervioso, el que puede ser afectado por múltiples variables. Para éste, el yoga dispone de técnicas respiratorias y de relajación, absolutamente efectivas y prácticas. Por ejemplo, si no contamos con el tiempo y el espacio para tendernos y relajarnos por algunos minutos, sí podemos realizar algún trabajo respiratorio para disminuir los nervios en cualquier momento.

En este sentido, trabajada con atención por algunos minutos, la técnica de respiración alternada o Nadi Shodhana Pranayama es muy adecuada, pues es altamente equilibrante.

Nadi Shodhana Pranayama

Su fase inicial consiste en respirar de forma alternada por cada fosa nasal.

En posición sentada, la mano derecha viene frente al rostro, el brazo flectado descansa sobre el cuerpo. Los dedos índice y del medio apoyan sus yemas en el entrecejo. El dedo pulgar queda al lado de la fosa nasal derecha y el anular al lado de la fosa izquierda. El dedo meñique queda libre.

Partimos cerrando la fosa derecha con el pulgar, exhalamos por la fosa izquierda. Inhalamos por la fosa izquierda lentamente. Al completar la inhalación, cerramos la fosa izquierda con el dedo anular, destapamos la fosa derecha y exhalamos por ésta lentamente. Luego, inspiramos por la fosa derecha. Tras completar esta inhalación, sellamos esta fosa derecha con el pulgar, abrimos la izquierda y exhalamos por ella lentamente. Cada inhalación y exhalación deben ir acompañadas por nuestra atención, de manera que efectivamente sintamos lo que estamos haciendo.

En los cierres que aplicamos con el dedo pulgar y luego el anular, estos presionan moderadamente cada fosa en su momento hacia el tabique y debajo del hueso nasal. La respiración fluye naturalmente, de manera cómoda y relajada.

Esta secuencia de ir y volver es una ronda de Nadi Shodhana. Inicialmente, se conseja realizar diez vueltas.

 

María Elena Donoso, instructora de Yoga. Contacto: [email protected]