Cómo combatir y superar las adicciones

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Adicciones

Superar las adicciones

Existe una gran variedad y niveles de adicción, realizar un diagnóstico y tratamiento específico para cada caso es clave para ayudar al adicto.

Las adicciones y el consumo de sustancias tóxicas constituyen un problema que se ha instalado en nuestra sociedad desde hace años. Sin embargo, el problema, lejos de solucionarse, se agudiza cada vez más, ya que además de ser en sí misma una situación complicada, las dificultades para su tratamiento son mayores debido a que la edad de inicio es cada vez más temprana y a que las condiciones sociales se vuelven más complejas.

¿Qué es una adicción?

“Para introducirnos en el tema de manera adecuada, hay que aclarar que no toda persona que consume drogas –ya sean legales o ilegales- es adicta”, explica Alejandro Grégori, Director Nacional de Asistencia de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar). En realidad, se puede decir que es adicto sólo aquel que está impedido de ejercer un control sobre el consumo.

Para que haya adicción tiene que haber un patrón de consumo compulsivo, es decir, que no pase por la voluntad de la persona. “No quiero consumir más, pero no puedo dejar” es una frase que suelen decir, aunque también hay adictos que aseguran que pueden dejarlas cuando quieran, que pueden manejar la situación, cuando en realidad no pueden hacerlo.

Por otro lado, lo que no es adicción puede ser abuso de sustancias psicoactivas o experimentación ocasional.

Tipos de adicciones

Hay adicciones de diferentes tipos relacionadas con sustancias legales o ilegales. Por lo general, se cree que la adicción solamente tiene que ver con las drogas cuyo consumo, tenencia o comercialización están penados por la ley, pero no es así. Junto con la adicción a las drogas, son muy frecuentes y letales la adicción al alcohol y al tabaco.

Cada una de ellas tiene distintas características, que se detallan a continuación:

Alcoholismo: consumo excesivo de alcohol durante un tiempo prolongado y con vínculos de dependencia adictiva. Ésta es una enfermedad crónica que interfiere en la salud física, mental, familiar y grupal, que al mismo tiempo compromete a la persona y a su entorno laboral y social.

Una de las causas que más agravan su tratamiento es que el alcohol tiene gran aceptación social y su consumo está muy generalizado.

No hay un motivo universal para explicar el origen de este tipo de adicción, pero hay factores que pueden tener incidencia en su desarrollo. Las personas con algún familiar alcohólico suelen ser más propensas que quienes no lo tienen, por anomalías genéticas o bioquímicas. También puede ser causado por factores psicológicos, como algún conflicto personal u otro problema de autoestima.

Drogadicción: consumo de toda sustancia que, introducida en el organismo por cualquier vía, produce una modificación de su funcionamiento natural. Su consumo actúa sobre el sistema nervioso, modifica el psiquismo y su abuso produce consecuencias tóxicas agudas y crónicas, como un estado de dependencia considerado como enfermedad.

La drogadicción es multicausal. No se puede determinar de manera simple y rápida qué la originó, ya que entran en juego factores biológicos, psicológicos y sociales que vuelven más vulnerables a estas personas.

Tabaquismo: la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como dependencia a la nicotina. El consumo constante de ésta y otras sustancias que entran al torrente sanguíneo con cada inhalación originan diversas enfermedades. Es una de las principales causas de mortalidad en el mundo, lo que ha contribuido a desarrollar conciencia acerca de su nocividad.

La dependencia al consumo de tabaco posee muchas características de una enfermedad crónica, ya que los fumadores encuentran grandes dificultades para dejarlo y alcanzar una abstinencia permanente luego de un primer intento.

Reconocer a un adicto

A pesar de que el comportamiento de cada uno puede variar de acuerdo a sus características personales, existen algunos rasgos generales que se pueden tener en cuenta para reconocer a un adicto.

Especial atención al respecto deberán prestar los padres de adolescentes, quienes, por atravesar una crisis de cambio hacia la adultez, se encuentran más vulnerables.

Sin embargo, hay que recordar que los adolescentes pueden modificar su comportamiento por algún otro factor personal y que no estén consumiendo drogas. Por eso es fundamental mantener siempre con ellos un diálogo fluido y tratar de que no se sientan perseguidos o atacados.

Los adictos suelen manifestar alguna de estas señales:

  • Alterar su horario del sueño, dormir mucho durante el día y no descansar a la noche.
  • Cambiar de amistades.
  • Estar malhumorados y volverse irritables.
  • Comer menos y perder peso.
  • Tender al aislamiento.
  • Mostrarse poco receptivos.

Más allá de esto, de acuerdo al tipo de sustancia consumida variará el comportamiento de la persona, que puede mostrarse más eufórica o más relajada, según la droga utilizada.

El tratamiento

No es fácil determinar cuál es el tratamiento más adecuado para cada persona. Esto va a depender de la relación que tenga el sujeto con las drogas y de sus características personales, ya que un tratamiento puede resultar favorable para unos y no para otros. De todas formas, siempre será el profesional que se ocupe del caso quien determine si es conveniente un sistema de recuperación ambulatorio o de internación.

Una alternativa suelen ser los programas no convencionales basados en las comunidades terapéuticas profesionales, a través de los que se busca construir un plan a la medida del paciente, dando importancia al diagnóstico múltiple y teniendo en cuenta el rol de la familia como institución formadora. No se puede dejar de lado el hecho de que la familia cumple un rol fundamental en su recuperación (más info en La ayuda del entorno).

Adicciones de la posmodernidad

Durante mucho tiempo se sostuvo que en una adicción debían coincidir tres elementos: una sustancia, una persona con determinadas características de personalidad -no cualquiera enferma de adicción- y un medio de crisis que favorezca la aparición de esta enfermedad –algo que favorezca el consumo-.

Sin embargo, la posmodernidad obligó a los especialistas a modificar esta definición, ya que existen adicciones donde no intervienen sustancias, como por ejemplo la adicción al juego (ludopatía), a Internet, al trabajo o a la televisión.

Estos tipos también se originan a partir de hábitos compulsivos y no dependen de las personas que los ejercen, ya que son más fuertes que su voluntad, lo que los define claramente como adicciones.

¿Sabías que hay lugares especiales para que las personas adictas puedan compartir sus problemas e inquietudes con otras que están atravesando por el mismo conflicto?

Estos grupos son gratuitos y suelen reunirse varias veces por semana con el objetivo de superar la crisis o de sobrellevarla lo mejor posible.

Actualmente, en la Argentina funcionan muchos grupos de autoayuda para los diferentes tipos de adicciones, tales como Narcóticos Anónimos, Alcohólicos Anónimos y la Asociación Antitabáquica Sin Pucho, entre otros que se realizan en los hospitales públicos.

Recurrir a estos grupos puede ser una buena alternativa para complementar una terapia de análisis individual.

Madres en Red Frente a las Adicciones

El programa Madres en Red pertenece a la Subsecretaría de Atención a las Adicciones (SADA) del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. Está coordinado por mujeres de organizaciones sociales convocadas para contener, acompañar e informar a las madres de adolescentes y preadolescentes adictos.

La idea de la red es que ellas puedan acercarse a los distintos Centros Provinciales de Atención (CPA), ubicados en los diferentes distritos de la Provincia de Buenos Aires, y orientarse acerca de cómo ayudar a sus hijos a salir del flagelo de la drogadicción.

La ayuda del entorno

El director Nacional de Asistencia de la Sedronar (un programa de Presidencia de la Nación), Alejandro Grégori, asegura que “es muy difícil tratar con alguien que padece una adicción, ya que suelen mentir muy convincentemente y son muy queribles”.

Por eso, es importante demostrarles amor, los que no significa decirles a todo que sí. “Por lo general, estas personas reclaman que seamos cómplices de su enfermedad, que les demos permiso para seguir drogándose, pero así los perjudicamos”, explica Grégori.

Lo que hay que hacer es intentar armar una red saludable, una alianza terapéutica con aquellas personas sanas que lo rodean para inducir al paciente a que comience el tratamiento. La única forma de que un adicto se pueda recuperar es haciendo un tratamiento adecuado.

“Como consejo puedo decir que es muy importante escucharlos, preguntarles si están bien o si tienen algún problema, observarlos y estar atentos, ya que aunque no se les haya ocurrido drogarse, se van a sentir muy bien porque los límites contienen”, dice el especialista.

Si la familia no sabe cómo manejarlo y quiere orientarse, hay un grupo de contención en la Sedronar para familiares y amigos de personas adictas, que es totalmente gratuito. Seguramente los profesionales podrán aconsejar acerca de la mejor manera de acercarse a él y de ayudarlo.

Teléfonos útiles

Si tenés dudas acerca de las adicciones o necesitás hacer una consulta específica sobre alguna de ellas, te acercamos algunos contactos para que tengas a mano:

  • Sedronar: 0-800-222-1133 (atención las 24 hs.)
  • Servicio de Orientación Telefónica en Adicciones: 0-800-222-5462
  • Narcóticos Anónimos: 4342-6659
  • Alcohólicos Anónimos: 4325-1813
  • Asociación Antitabáquica Sin Pucho: 4862-6913
  • Atención al jugador compulsivo: 0-800-444-4000