Remedios naturales: digestivos

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Remedios naturales digestivos

Dentro de los digestivos de la naturaleza, el coriandro y el boldo son los más efectivos. Uno se utiliza generalmente como especia y el otro se consume en infusión, pero existen numerosas maneras de aprovechar todas sus propiedades para la salud y el bienestar.

En la antigüedad, concebir un plato sin la utilización de abundantes condimentos era impensable. Las especias formaban parte de ese ritual que se gestaba en la cocina y se disfrutaba en la mesa, y quien administraba los tipos y cantidades de especias era considerado en cierta forma un artista que lograba con un toque de sabor platos que halagaban los sentidos. Los pioneros en la utilización de condimentos fueron los habitantes del Medio Oriente, en donde todavía el consumo de cúrcuma, comino o coriandro es tan común como el orégano o el ají molido puede serlo en la Argentina.

En el mismo sentido, pero más cerca de estas pampas, los indígenas de lo que es hoy Chile descubrían las propiedades medicinales de plantas como el boldo, al que utilizaban fresco o en infusión y con el que prevenían y curaban numerosas dolencias de manera natural.

En la actualidad, especias y hierbas como estas forman parte de cualquier despensa medianamente exigente y no deberían faltar en la suya por una sencilla razón: además de dar un toque distinto a sus platos, poseen propiedades benéficas para mejorar su calidad de vida.

  • Coriandro

La utilización del coriandro, una especia de sabor suave y agradable que posee numerosas propiedades para la salud y el bienestar, es típica en la cocina de Medio Oriente. Además de aportar a las comidas su aroma característico, esta especia facilita la digestión de los alimentos, favoreciendo la expulsión de los gases que se acumulan en el estómago y generando un efecto antiespástico que se utiliza para prevenir la irritación intestinal.

También puede usarse para combatir el mal aliento, como tónico del sistema nervioso, en casos de  gastritis e insuficiencia pancreática y como calmante en cuadros de infecciones urinarias, cistitis, urticaria, erupciones, alergias, quemaduras y ardor de garganta. Conózcala mejor:

Descripción

Coriandrum Sativum (proviene del griego, korios, y alude al olor desagradable de su fruto en estado verde) es el nombre científico con el que se conoce al coriandro, una especia de sabor suave y agradable que se obtiene de una planta con variadas propiedades benéficas para la salud pero sobre todo para el aparato digestivo.

La planta de coriandro tiene un tallo redondo, esbelto, hueco que puede llegar hasta los 60 cm de altura y las partes aprovechadas de la planta son el fruto y, en menor medida, las hojas frescas.

En el mundo

La utilización del coriandro es típica en la cocina de Medio Oriente -sobre todo en la región del Cáucaso– en donde sus frutos enteros o molidos son utilizados como saborizantes o aromatizantes de alimentos y bebidas. Fue precisamente en el Sur de Europa, Norte de África y Cáucaso, en donde se encontraron pruebas del cultivo ancestral de coriandro.

En México y algunas regiones de Latinoamérica es conocido como uno de los principales ingredientes del curry e incluso se lo suele consumir como hierba.

Propiedades

Además de aportar a las comidas un característico y agradable sabor, el coriandro favorece la expulsión de los gases que se acumulan en el estómago y facilita la digestión. Los efectos estimulantes que favorecen la digestión son potenciados también por nutrientes como el anís o el hinojo. Además, el coriandro estimula la secreción de la mucosa gástrica, y por ello se utiliza en caso de molestias estomacales como dispepsia y flatulencias. Entre otras virtudes, el coriandro genera un efecto antiespástico y es por esto que se incluye en la composición de las tisanas laxantes y purgantes, para prevenir la irritación intestinal.

Si bien la propiedad más difundida del coriandro es la digestiva, también puede utilizarse en casos de mal aliento o como tónico del sistema nervioso. Específicamente en el campo digestivo se  indicada en casos de gastritis e insuficiencia pancreática, pero no se descarta su efecto calmante en cuadros de infecciones urinarias, cistitis, urticaria, erupciones, alergias, quemaduras y ardor de garganta.

Otros usos

Como si todo lo dicho fuera poco, el aceite esencial de coriandro es utilizado como saborizante en la elaboración de alimentos, en la preparación de licores, en la industria del cacao y del chocolate, y en la formulación de perfumes.

El coriandro posee diferentes utilidades según la parte que sea aprovechada.

Frutos

  • Como condimento y aromatizante de bebidas, carnes y embutidos.
  • Sirve como corrector de sabor en preparados purgantes.
  • Es un ingrediente importante en todos los tipos de “curry”.
  • Aromatiza la cerveza.

Esencia

  • Se utiliza como condimento aromático en licores y bebidas especiales.
  • También se aprovecha su esencia en la industria de perfumes.

Hojas

  • Se utilizan en sopas y ensaladas.
  • También pueden ser utilizadas en herboristería.

En el país

El coriandro guarda en sus pequeños granos todas estas ventajas que permanecen allí, en su composición orgánica, a la espera de quien se atreva a disfrutarlas.

Conseguir coriandro en Argentina no es difícil, ya que en nuestro suelo hay plantaciones de esta especia que se caracteriza por ser un cultivo que requiere un período de frío para lograr crecimiento y desarrollo adecuados. Y como no todo lo bueno es caro, unos 25 gramos de coriandro pueden costar entre 1 y 3 pesos, según la dietética en la que se lo adquiera. Esa cantidad puede durar para varios platos, ya que basta una pequeña cantidad de esta especia para darle a sus comidas un sabor parecido al anís, un perfume exquisito y un irreemplazable toque de salud y bienestar.

  • Boldo

El Pemus boldo Molina, o simplemente “boldo”, según su nombre popular, se ha convertido con el transcurrir del tiempo en una de las más famosas plantas con propiedades fitoterapéuticas.

Antes de la llegada de los españoles, el boldo era una planta usada por varios grupos indígenas chilenos para curar los padecimientos hepáticos y ayudar a la digestión o favorecer la expulsión de gases intestinales. Pero esta planta fue investigada para uso terapéutico por primera vez recién en el año 1869 y en Europa, y su nombre es un homenaje al botánico español Boldo. Tres años más tarde se aislaba la boldina, el alcaloide que posee los efectos digestivos ahora conocidos por todos.

Descripción

Se trata de un arbusto aromático, frondoso, cuyo promedio de altura es de 2 a 3 metros, aunque en algunos casos puede llegar a los 6 metros. Desde el punto de vista botánico pertenece a las familias de las monimiáceas y presenta hojas verde-grisáceas, que son de textura áspera y quebradizas al tacto. El crecimiento del boldo se da, fundamentalmente, en zonas poco húmedas con suelo de características pedregosas, e incluso puede adaptarse a regiones de sequía como las que presentan las zonas centrales de Chile, el principal país exportador de esta planta.

En el mundo

La historia del boldo se remonta a las comunidades indígenas de Chile, pero si bien ese país andino es el principal país exportador, también se cultiva en Marruecos e Italia y su uso es frecuente en muchos países.

Propiedades

El boldo debe su fama de potente digestivo a sustancias activas que se encuentran en sus hojas, la única parte de la planta utilizada para el comercio.

A principios del siglo, el boldo, además de su uso por sus propiedades hepatodigestivas fue utilizado como tónico y antisifilítico, así como en estados edematosos y otitis. Actualmente, si bien su uso básico se ha modificado en función de la identificación de sus acciones primordiales, su actividad terapéutica es ampliamente reconocida en muchos países, incluyendo el nuestro.

Su utilización en el ámbito de la farmacéutica se debe a que la boldina (el alcaloide contenido en el boldo) ha demostrado poseer propiedades hepatoprotectoras y coleréticas.

Por su parte, estudios con animales indican  que el extracto etanólico tendría actividad anti-hepatotóxica y el aceite esencial de boldo (que otorga el aroma característico) posee propiedades antibacterianas y antimicóticas.

Entre sus principales efectos farmacológicos se incluye su acción hepatoprotectora, aperitiva, digestiva, colerética, colagoga, antiinflamatoria, fungicida y diurética. A dosis altas es anestésico, sedante e hipnótico. De estas acciones se desprenden sus indicaciones mas habituales, tales como hepatitis, disquinesia hepatobiliar, dispepsias hiposecretoras, constipación, migrañas relacionadas con disfunciones biliares y cistitis.

Sin embargo, su utilización no se ubica sólo en el ámbito medicinal ya que también se lo utiliza como una infusión corriente, como el café o el té, y también en infusión como tónico digestivo, así como para combatir las afecciones hepáticas y de las vías génito‑urinarias.

La semilla del boldo, rica en grasas, es comestible, al igual que el fruto. La madera se emplea para obtener un carbón vegetal de muy buena calidad. También la corteza encuentra su aplicación en la industria de curtidos y tratamiento de pieles.

Indicaciones

Para utilizar el boldo y aprovechar todas sus propiedades tenga en cuenta estas indicaciones:

  • Para uso interno: Sirve como equilibrador estomacal, excita el apetito, combate las jaquecas, cefaleas, reumatismo, reconforta los nervios.
  • En uso externo: La savia de los tallos pueden utilizarse contra el dolor de oídos.

Cómo se utiliza

  • Infusión: Se prepara con algunas hojas de boldo sobre las que se agrega agua hervida. Se recomienda tomar caliente, de preferencia después de las comidas. En esta forma sirve como estimulante, digestivo y sedante nervioso.
  • Cataplasma: Se cuecen hojas en una pequeña cantidad de agua y luego se aplican sobre la zona dolorida, afirmadas con un paño limpio. Así alivia neuralgias y dolores reumáticos.
  • Baños: Se hace hervir un puñado grande de hojas con dos o tres litros de agua. Luego se cuela y se agrega este líquido al baño. Se puede agregar también una taza de sal de mar y una cucharada de bicarbonato de sodio. Luego, tomar un baño de inmersión de no menos de media hora. De esta forma calma dolores reumáticos.
  • Vino: Machacar bien 90 gramos de boldo y echar en un recipiente de vidrio donde se le agregan 60 gramos de alcohol de uva y un litro de vino blanco generoso. Dejar macerando durante diez días y filtrar. Tomar cinco copitas diarias.
  • Jugo: Para el dolor de oídos. Machacar hojas frescas en un paño, luego extraer el jugo por torsión. Echarse un poco de este extracto en los oídos.
  • Compresas: Aplicarlas en la cara y en la cabeza para aliviar los dolores de cabeza.

Precauciones

En cualquiera de sus usos es fundamental consultar a un médico sobre la conveniencia de aplicar boldo para combatir molestias y enfermedades.

Además, si bien el boldo es una hierba muy saludable, es muy importante no superar las dosis recomendadas en cada forma de presentación. Y en ningún caso se deben consumir más de 4 tazas al día, ya que dosis elevadas actúan como somnífero y anestésico sobre el sistema nervioso central.

Por último, no debe administrarse durante la lactancia, la niñez y el embarazo.

En el país

El boldo puede obtenerse en hojas sueltas o bien, presentado en sobrecitos como infusión de té, siempre a precios muy accesibles. Saludable, de agradable sabor, económico y con numerosas propiedades para el cuidado de la salud, el boldo es otro de los numerosos elementos que la naturaleza pone a nuestro alcance para vivir mejor.