Fuente natural de belleza y salud: las algas

Comparte esta nota!
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

tratamientos-de-belleza

El consumo aporta numerosos nutrientes, y su uso en la cosmética permite incorporar sustancias excelentes para la piel.

Son un organismo viviente básico, que crece sin necesidad del hombre y se multiplica en los mares y lagos de agua dulce desde hace millones de años. Pueden ser muy pequeñas, unicelulares, o tan grandes que forman verdaderos bosques en el fondo del océano. Existen alrededor de 25 mil especies, aunque sólo 50 son comestibles, y se calcula que alimentan al ser humano desde hace más de 10 mil años.

Las algas son todo esto y mucho más, ya que gracias a sus excelentes cualidades brindan salud, belleza y una novedosa y más saludable alimentación. Curan y desintoxican. Son fuentes de minerales, proteínas y vitaminas. Resultan relajantes y revitalizantes. Son aliadas para combatir la obesidad, la celulitis, las estrías y el envejecimiento, y también para la belleza de la piel y del pelo.

Las algas

Estos vegetales acuáticos se clasifican dentro del grupo de las talófitas porque tienen clorofila y estructuras similares a los tallos y raíces. Aunque mucho menos complejas que las plantas terrestres, también necesitan luz y nutrientes que toman del agua.

Se las puede clasificar en cuatro grandes grupos diferenciados por su color externo:

  • Algas azules (unicelulares): en este grupo se encuentran la Espirulina, una microalga rica en vitaminas, proteínas y aminoácidos, y el Varech, rica en yodo y alginato.
  • Algas rojas: aquí se pueden mencionar el Agar-agar, que puede hacerse polvo y al solidificarse convertirse en gelatina, por lo que se la utiliza en yogures y flanes; la Carragenina, rica en hidratos de carbono complejos; la Dulse, que contiene potasio, hierro y proteínas, y la Gigartina, que posee un alto porcentaje de bromo.
  • Algas verdes: como la Enteromorpha y la Ulva, con las que se hace harina para alimentos de animales.
  • Algas pardas: se encuentran en este grupo la Porphyra (Nori), que es la que se utiliza para elaborar sushi y se consume también ahumada o tostada; la Nishime kombu, rica en potasio y yodo; el Ito wakame, que posee vitamina C y del grupo B, calcio y potasio; la Hiziki o Hijike, con sabor fuerte; el Alaria, que se utiliza mucho en sopas y contiene minerales; la Fucus, rica en yodo y utilizada como adelgazante y anticelulítico, y la Macrocystis pyrifera, desintoxicante.

En la alacena de la cocina

A pesar de que en nuestro país aún no está muy extendido el consumo de las algas como alimento, en otros lugares del mundo –sobre todo en Oriente- se las utiliza cotidianamente en la cocina. En Occidente se las usa principalmente para cuajar lácteos, en flanes, helados, mayonesas, alimentos descremados y como clarificante de cervezas, vinos y jugos de fruta.

Las propiedades que las verduras marinas poseen son muchísimas –por ejemplo, aportan entre 10 y 20 veces más minerales que las plantas terrestres- y además tienen la cualidad extra de no poder ser cultivadas con agentes químicos por el medio acuático en el que crecen, lo que las hace completamente naturales.

Las algas se adquieren secas, por lo que su almacenamiento es muy sencillo: como al entrar en contacto con el agua aumentan su tamaño se las utiliza en pequeñas cantidades y resultan sumamente económicas.

Además, contienen muchísimos nutrientes concentrados, y lo que el cuerpo no necesita es rápidamente eliminado, ya que no requieren de digestión. Como se nutren del agua de mar donde crecen, absorben y almacenan las sustancias químicas de su entorno, por lo que contienen sales minerales, oligoelementos, materia orgánica como fibra y compuestos nitrogenados, y son ricas en yodo, hierro, magnesio, calcio, potasio, vitaminas A, E y betacaroteno.

En la industria alimentaria sus aplicaciones son diversas: actúan como espesantes, gelificantes y estabilizadores de suspensiones y emulsiones. Por carecer de olor, sabor y color, los ficocloides (Alginatos, Agar-agar y Carrageninas), que son solubles en agua, compatibilizan con la mayoría de los alimentos y se los utiliza como aditivos alimentarios de origen natural para mejorar la textura, consistencia y masticabilidad de muchos productos.

Al contrario que otros aditivos, los realizados con algas no son perjudiciales para la salud y, al no poder ser asimilados por el intestino, no aportan calorías extras.

En el botiquín del baño

Son muchísimas las propiedades que las algas poseen y las maneras en que ayudan a los seres humanos a enfrentar diferentes tipos de enfermedades o dolencias: reducen el nivel de colesterol en sangre, son anticoagulates, hemoaglutinantes, antivirales, antimicrobianas, atitumorales, desintoxicantes y previenen la arteriosclerosis.

  • Algas azules: ayudan en la absorción del hierro, vitamina F y en casos de malnutrición. Se han realizado importantes estudios acerca de la acción benéfica que producen en el sistema inmunológico como inmunomoduladores.
  • Algas pardas: resultan adecuadas en el tratamiento de arteriosclerosis, reuma, hipertensión, úlceras gástricas, enfermedades de la piel, dolores menstruales y sífilis. También poseen efecto hipoglucemiante y anticoagulante.
  • Algas verdes: son muy beneficiosas en el tratamiento de gota y usadas como vermífugo y astringente.
  • Algas rojas: pueden ser utilizadas como vermífugos y antihelmínticos, como anticoagulantes, y en el tratamiento de gastritis y diarrea.

Por todas estas virtudes, las algas son muy utilizadas en la industria farmacéutica. Además, se las comercializa como suplementos dietéticos para corregir desequilibrios nutricionales y en dietas para adelgazar o para disminuir las sobrecargas metabólicas.

Se las puede conseguir en farmacias (generalmente como derivados o preparados con algas como base), herboristerías o dietéticas para ser utilizadas en forma de infusiones, decocciones, comprimidos, polvos o tinturas.

Las más solicitadas y fáciles de conseguir son: Fucus vesiculosos, Porphyra, Macrosystis pyrifera, Laminaria y dos algas unicelulares, Espirulina y Chlorella.

Para encontrar otras probablemente tenga que caminar un poco más o investigar por Internet, pero no se desanime, porque realmente vale la pena hacer el esfuerzo.

En el cajón de los cosméticos

Las algas no sólo favorecen el interior del organismo humano a través de todas sus virtudes, sino que también ayuda a que hombres y mujeres luzcan mucho más bellos.

La talasoterapia es el más conocido de los tratamientos de belleza con fines curativos que utiliza el poder del agua de mar, de las algas y de los climas marinos para sanar y embellecer: las algas son sumamente importantes para este tratamiento, ya que concentran 50 mil veces los principios activos del mar. Gracias a ello permiten reequilibrar el medio extracelular y normalizar el metabolismo local.

Entre los efectos benéficos que este vegetal marino aporta, podemos nombrar los siguientes:

  • Combate los radicales libres.
  • Actúa favorablemente en tratamientos contra el acné y en pieles seborreicas.
  • Reafirma los tejidos.
  • Sirve para exfoliar (micropeeling)
  • Es tensor facial.
  • Humecta e hidrata la piel.
  • Le da brillo y lubricación.
  • Es reductor y anticelulítico.
  • Previene y corrige estrías.

También el pelo puede beneficiarse con las propiedades de las algas: entre algunos de los efectos que producen, se puede destacar que devuelven al cabello desmineralizado, quebradizo o desvitalizado su brillo y cuerpo naturales, y lo dejan suave y manejable. Además, favorecen el buen funcionamiento de las glándulas sebáceas y regulan el contenido hídrico, facilitando la eliminación de las sustancias de desecho y evitando la acumulación de toxinas.

Para disfrutar de sus efectos en la cosmética contamos con una gran variedad de productos que contienen algas y que van desde cremas adelgazantes hasta perfumes, champúes, bronceadores y sales de baño que aprovechan al máximo sus propiedades.

Tan pequeñas y tan maravillosas, las algas deberían llegar a nuestra vida y quedarse en ella definitivamente, para que podamos disfrutar de sus inigualables efectos adentro, afuera y a lo largo de todo nuestro cuerpo.

Un concentrado natural

Hay un alga que merece una mención aparte, ya que sus propiedades son realmente sorprendentes… especialmente si tenemos en cuenta que se trata de un organismo unicelular que puede llegar a medir tan solo 0.3 mm de largo: se trata de la Espirulina.

De forma espiralada (de ahí su nombre) y un color verde azulado (el primero proviene de la clorofila y el segundo de la ficocianina), crece dentro de los lagos salados y alcalinos de las zonas más calientes de la Tierra, como el Lago Texcoco, en México. Se calcula que es parte del ecosistema desde hace millones de años y que sirvió al hombre como alimento en varias civilizaciones, como la Azteca en la América precolombina.

Entre sus muchas propiedades, se destaca como ideal complemento en dietas para adelgazar, ya que disminuye las ganas de comer y otorga saciedad manteniendo al mismo tiempo un óptimo nivel de energía.

También tiene hierro, por lo que actúa positivamente sobre el síndrome premenstrual y el alcoholismo. Y, además, es uno de los dos únicos alimentos naturales conocidos que poseen ácido gammalinoleico (GLA), importante para prevenir patologías cardíacas, artritis, obesidad y la deficiencia de zinc. ¿Cuál es el otro? La leche materna.

Otras propiedades de esta maravilla natural son las siguientes:

  • La clorofila que posee ayuda en la formación de la sangre, renueva los tejidos y contrarresta la radiación.
  • La ficocianina estimula el sistema inmunitario, previniendo enfermedades degenerativas de los órganos.
  • Actúa positivamente sobre las úlceras y las hemorroides sangrantes, y es un excelente reconstituyente de la flora intestinal.
  • Reduce el colesterol.
  • Ayuda a bajar de peso sin perder nutrientes.
  • Fortalece el sistema inmunológico.
  • Multiplica los bacilos intestinales (lactobacillus)
  • Favorece la eliminación de toxinas del riñón.
  • Contiene betacaroteno, que previene enfermedades degenerativas de los tejidos, entre ellas el cáncer.
  • Previene el envejecimiento.
  • Ayuda en la prevención de la artritis no crónica.
  • Aumenta la energía vital y contribuye a mejorar la piel, el cabello y la sexualidad.

Un último dato importante de esta microalga es que no necesita ninguna sintetización para extraer sus nutrientes, por lo que en sólo un instante todos sus nutrientes concentrados, enzimas y esencias vitales quedan absorbidos en la sangre sin la pérdida momentánea de energía que se produce en la digestión de los alimentos normales.