El enfoque integrador de las culturas orientales

Comparte esta nota!
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Para estas culturas milenarias el ser humano un todo indivisible, cuyo bienestar se debe al equilibrio y la armonía que puedan alcanzar sus partes.

En las culturas orientales, el ser humano es parte activa e integrada de la energía existente o Prana (Chi o Qi en la cultura china y Cuántica en la cultura occidental). En cambio, en nuestra cultura el ser humano se considera y vive como algo independiente y ajeno de la energía que le envuelve y rodea. Una prueba evidente de esta forma disgregada de vida lo muestra el propio concepto de medicina occidental o alópata, que trata únicamente el efecto y no la causa del problema. Además, lo hace de forma disociada al olvidarse que el eje generador de salud o enfermedad es el propio individuo, que así lo manifiesta en diferentes partes u órganos de su cuerpo, que sólo son el reflejo de una unidad completa.

En Occidente se diagnostica y se trata parcialmente, como si los órganos y sistemas del cuerpo fueran independientes de su propietario. El cuerpo responde a esos tratamientos generando señales de alarma, como por ejemplo las enfermedades secundarias, derivadas de los tratamientos farmacológicos agresivos. Como bien decía Hipócrates, padre de la medicina, “no existe la enfermedad, sino el enfermo”.

Como las milenarias culturas orientales son especialistas en tomar al ser humano como a un todo indivisible, cuyo bienestar se debe necesariamente al equilibrio que puedan alcanzar todas y cada una de sus partes, desde aquel alejado sector del planeta importamos varias técnicas alternativas que cada día reúnen más adeptos.

  • Tratamiento Qi

El tratamiento Qi es una de estas técnicas, y su característica es que aúna el método occidental de belleza con el concepto oriental basado en que la belleza y la salud residen en el equilibrio Qi, la energía vital que circula a través del cuerpo.

Este método de masaje asocia los puntos de presión del Shiatsu, masaje tradicional japonés, con la utilización de los ashiboris, toallas húmedas muy calientes. Con los pulgares de las manos se presiona sobre el cuerpo a lo largo de los meridianos, canales de energía que lo recorren y a lo largo de los que se encuentran los tsubos, puntos particularmente receptivos  que poseen una función y un beneficio distinto.

Con este tratamiento se pretende una buena y equilibrada circulación del Qi para mejorar el bienestar y la armonía de las personas, y proporciona los siguientes beneficios:

  • Aumenta la temperatura, potenciando la absorción de los productos aplicados.
  • Mejora la circulación sanguínea.
  • Mejora la función de los vasos sanguíneos para dilatarse y contraerse, y los mantiene resistentes.
  • Revitaliza la piel y la mantiene suave y firme, previniendo los signos de envejecimiento.
  • Influye en el sistema nervioso y aporta relajación.
  • Medicina ayurvédica

El Ayurveda es un método holístico para el cuidado y mantenimiento de la salud que también se basa en una visión íntegra e integrada del ser humano. Es la ciencia de la vida sana, larga y feliz. Se practica desde hace más de 8.000 años, cuando tuvo su origen en India, y es el primer sistema holístico que estudia el cuerpo, la mente y el espíritu del paciente para diagnosticar la enfermedad.

Está orientado a lograr el rejuvenecimiento y a restablecer el equilibrio corporal del paciente, y depura las toxinas del cuerpo a través de las técnicas de Panchakarma.

  • Yoga: técnica milenaria

Más que un método de relajación, el yoga es una filosofía de vida cuyo fin es lograr la unión del cuerpo, la mente y el espíritu. Mediante la realización de diferentes posturas, relajación y meditación, se busca conseguir un estado de paz mental.

Existen diferentes tipos de yoga, aunque todos tienen el mismo objetivo. En la búsqueda del equilibrio interior y de la unión están las claves de la salud, longevidad y la belleza.

  • China y las agujas

La Acupuntura es una práctica de la Medicina Tradicional China que tiene una historia de algo más de 5000 años. Mediante la inserción de agujas en puntos precisos del cuerpo, se busca el reequilibrio del sistema enérgetico-vital.

Dichos puntos se encuentran situados en una serie de canales o meridianos a través de los cuales se distribuye la energía vital por todo el cuerpo. Cada uno de ellos tiene aplicaciones determinadas basadas en tres principios: reequilibrar, estimular o sedar ese flujo vital.

En cuanto a la relación que la estética tiene con el interior de cada persona, se puede decir que la cultura oriental considera que las arrugas, al igual que todas las enfermedades y desequilibrios del organismo, se pueden combatir activando el flujo de la energía vital. ¿Cómo lo logra? A través de la aplicación de las agujas se libera un tranquilizante natural del organismo llamado endorfina, que consigue relajar la expresión del rostro, además de activar la circulación sanguínea, oxigenando más el cuerpo.

  • En Japón, con las manos

El Shiatsu, por su parte, es una modalidad terapéutica que utiliza los masajes y la digitopresión para reequilibrar los sistemas energéticos del organismo.

Su traducción literal es “presión con los dedos” y, originaria de Japón, utiliza varios puntos que están íntimamente relacionados con los meridianos de la acupuntura china. El terapeuta utiliza directamente sus dedos para presionar las zonas del cuerpo del paciente cuando siente algún tipo de molestia.

El origen de esta terapia está relacionada con una conducta instintiva y natural de los seres humanos: cuando nos duele alguna parte del cuerpo, acercamos nuestra mano a la zona dolorida casi como si fuera un acto reflejo. Ésta es una forma natural de aliviar el dolor, que se debe a que como las inflamaciones son acumulaciones de iones positivos, al poner nuestras manos cargadas de iones negativos sobre la zona inflamada neutralizamos la carga positiva y el dolor desaparece.

Vinculado a la medicina natural, el Shiatsu corrige irregularidades, mantiene y mejora la salud y contribuye a aliviar ciertas enfermedades, como molestias, dolores, estrés o trastornos nerviosos, activando así mismo la capacidad de autocuración del cuerpo humano.

Además, equilibra el sistema nervioso autónomo, mejora el metabolismo, aumenta el rendimiento físico e intelectual, eleva el tono vital, proporciona bienestar físico y emocional, despierta la conciencia del cuerpo y responsabiliza sobre la propia salud.

Al aplicarlo, todos estos resultados se reflejarán en el exterior.

  • Reiki

Significa “la fuerza universal de la vida”, y entre sus beneficios se encuentra el que ayuda a lograr una profunda relajación muscular y emocional.

La técnica Reiki es una terapia natural que ayuda a trasmitir energía para sanar los sistemas emocionales, mentales y físicos. Es sencilla y, según sus practicantes, efectiva y poderosa. La forma más popular de Reiki es la usada en masajes.

La masajista ayuda a transmitir energía Ki con sus manos, una fuerza similar a la chi, que es usada por los practicantes de artes marciales y tai chi.

La aplicación de Reiki contribuye a obtener el máximo relajamiento y se trata de un masaje muy suave, mediante el que se pueden aliviar dolores, combatir la fatiga, controlar el estrés, aliviar desórdenes emocionales y energizar el cuerpo y la mente.

  • Meditación trascendental

Se trata de una técnica que ayuda a la persona a entrar en un estado de reposo profundo, aumentando de esta manera la concentración y eliminando las tensiones. Proviene de la India, donde ya lleva alrededor de 8000 años de existencia.

Este tipo de meditación ayuda a relajarse y a concentrarse. Utiliza un mantra (una palabra especial) personal, que se repite una vez tras otra. A medida que el mantra se recita, la mente se va tranquilizando sin esfuerzo hasta que se alcanza un estado completo de relajación. Es un descanso profundo y es posible porque se logra silencio en la mente.

Su práctica es simple y los maestros consideran que 15 ó 20 minutos en la mañana son suficientes para empezar a recibir sus beneficios.

Durante esta meditación, la persona se sienta cómodamente con los ojos cerrados y empieza a recitar el mantra (el más conocido es om).  A medida que se recita, la mente y el cuerpo se relajan, alejándose de todo pensamiento.

Una vez que la persona aprende la técnica, puede aplicarla en cualquier momento y lugar, mientras la mente sigue alerta.

El practicar cotidianamente la meditación ayuda a reducir los niveles de estrés, mejorar la memoria, aumentar la energía  o a reducir el insomnio.

El resultado visible será más belleza vital, menos agotamiento y estrés.