Los cuentos espirituales y el legado de los maestros

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Los cuentos espirituales y el legado de los maestros

El cuento espiritual es un espejo mágico en el que podemos penetrar para reconocernos. Tal vez por eso, desde la antigüedad inmemorial, las historias y relatos han sido portadores de conocimiento e instrumentos de comprensión. Los cuentos espirituales o cuentos enseñanza son una forma natural de transmitir mensajes y conocimientos y han sido utilizados por las culturas de todo el mundo. Poseen la cualidad de mostrar ideas de manera instantánea, que de otro modo y a través del intelecto serían muy trabajosas de explicar, comprender y compartir.

El Maestro propuso un enigma:

«¿Qué es lo que el artista y el músico
tienen en común con el místico?»

Todos se dieron por vencidos.

«La certeza de que el lenguaje más
sutil no es el que articulan los labios»,

dijo el Maestro.
Este breve relato extraído de “Un minuto para el absurdo”, uno de los maravillosos libros de Anthony de Mello, sacerdote jesuita que se interesó en las diversas tradiciones religiosas asiáticas y de Medio Oriente, y de las cuales recopiló series de relatos que transmiten una enseñanza trascendente, resume el misterio y el poder que se esconde tras cada uno de los cuentos.

Todos ellos, de temática espiritual, están orientados a crear un instante de desconcierto, un cortocircuito mental, que pone enfrente dos situaciones contrapuestas creando una reacción de choque que permite al lector “el despertar” de una concepción o una creencia en la que se encontraba anclado.

Las escenas que presentan estos cuentos, la mayoría con un maestro y su discípulo, van dirigidas a todos los seres humanos, sin distinción de razas, credos ni clases sociales; pueden llegar tanto al devoto como al ateo o al agnóstico, al científico y al erudito como a las personas no instruidas. Sus enseñanzas operan como un juego o un análisis de las concepciones que tenemos de la realidad, más que como una creencia que ‘reemplaza’ a otra creencia.

Por eso las historias-enseñanza suelen ser muy breves y de corte paradójico, dirigidas a provocar el despertar de la conciencia. En cierto modo, todos estos cuentos andan detrás del objetivo de crear una pequeña revelación interior que desbloquee los dogmatismos y creencias estrictas que han quedado fijadas en cada uno.

Todas las tradiciones

El lenguaje metafórico empleado en relatos y cuentos es, posiblemente, el recurso educativo y terapéutico más antiguo de la humanidad. De él se valieron los grandes maestros y las tradiciones religiosas. Dentro de la tradición judía, el jasidismo creó un importante caudal de literatura utilizando cuentos para transmitir enseñanzas de orden moral, ético y religioso. El budismo utilizó los relatos para sus enseñanzas. Dentro de la tradición islámica, el sufismo creó una gran cantidad de historias que transmiten su visión del mundo. A veces sorprendentes, a veces enigmáticos y, en muchas ocasiones protagonizados por el insólito mullah Nasrudín.

“En todos estos cuentos se utiliza la parábola, que es una breve comparación basada en una experiencia cotidiana de la vida, cuyo fin es enseñar una verdad espiritual –explica el doctor Carlos Martínez Bouquet, psicoanalista, analista bioenergético, psicodramatista y terapeuta transpersonal-. No son fábulas ni alegorías porque se basan en un hecho o una observación real o por lo menos verosímil. El método de enseñanza por historias, por su efectividad, es muy difundido y muchas tradiciones espirituales lo vienen utilizando desde hace muchos siglos o milenios como un medio muy eficaz para contener y transmitir conocimiento y verdades profundas. En el Evangelio, las de Jesús se llaman parábolas. Tan inspiradora es la Biblia, como el Talmud, el Baghavad Gita, las gatas de Zoroastro o el Corán, pero también puede serlo un cuento infantil, sobre todo si en él se encuentran ocultas y veladas verdades universales”.

Los cuentos espirituales eran frecuentemente empleados por los sabios en lugar de duras medidas de castigo, como estímulo para la conversión interior de los malhechores; y utilizados por los oprimidos como válvula de escape para la hostilidad que sienten contra los opresores. En este sentido la astuta Scherezade trató y curó no solamente al sultán enfermo, sino también a sus oyentes y sus lectores.

“Cuando los grandes maestros querían superar todo encierro intelectual porque sentían las limitaciones de la definición, recurrían a la parábola, a la fábula, al mito, a los sueños o al cuento, -nos dice Enrique Mariscal, filósofo, psicólogo y autor de la colección de siete libros titulados ‘Cuentos para regalar’-. El cuento es un hechizo poderoso y en los tiempos actuales en que es tan grande la superficialidad del hombre, se hace indispensable ofrecer estos estímulos de elevación y creatividad. El cuento es un relato que despierta interés. Libera con gracia la capacidad expresiva de quienes lo comparten; despierta el potencial imaginativo latente en individuos y comunidades, nos torna más receptivos. Se festeja por el poder que encierra un final sorpresivo, sugerente, y sanador.” Y para ejemplificar sus palabras, Mariscal elige un cuento “sanador”:

Un padre no encontraba consuelo por la muerte de su hijo. Buscó ayuda por doquier sin respuesta suficiente. Las palabras o los silencios le resultaban huecos, cuando no insultantes. La vida: un total absurdo. Se acercó a Buda con reservas, desesperanzado y contó su drama. El maestro respondió con segura compasión:

—No te preocupes. Lo tuyo tiene inmediato alivio. Es muy sencillo. Debes conseguir que alguien te regale un grano de arroz. Nada más.

—¿Un grano de arroz?

—Nada más. Pero no aceptes ese pequeño regalo de una familia donde haya muerto alguien.

El hombre salió pronto en su búsqueda obsesiva. Pidió con insistencia sin tregua. Paró en todas las casas pero en todas las casas y en todos los casos alguien había muerto. El grano de arroz adecuado quedaba siempre invalidado. Fueron tantas las veces que escuchó la presencia de la muerte que en el océano del dolor universal encontró la paz de la comprensión.

La lágrima del dolor individual fue absorbida por el mar inagotable de la vida, en movimiento permanente. Las olas del dolor personal se realizaron en la mágica unidad del agua.

Fue un diamante de compasión recomendado por Buda. Abundante, cercano, eterno y simple como un grano de arroz. Nada más.

Sabiduría para meditar

Stella Maris Maruso es especialista en Sanación Biopsicoenergética y creadora de un método para el desarrollo de la Espiritualidad y la transformación de la conciencia denominado “Camino Evolutivo”. En la Fundación Salud, Stella propone cada miércoles y viernes meditaciones guiadas para alcanzar el despertar de la conciencia y la sanación integral. Y para ello se vale de cuentos espirituales recopilados de diversas religiones, países y culturas que constituyen parte de la herencia espiritual de la humanidad. “Todos ellos pertenecen a los archivos secretos del corazón del hombre –dice Maruso-. Los relatos parecen simples pero son de un contenido muy profundo y revelan aspectos universales de la condición humana. El espíritu de un cuento es una sabiduría que no puede expresarse con palabras. En las meditaciones de nivel 1 comenzamos con música, baile y canto a fin de bajar la frecuencia cerebral y predisponernos a sentir y vivenciar, sin el ruido de la mente, la silenciosa enseñanza que se esconde en cada cuento espiritual. Continuamos luego con una relajación profunda y a través de la visualización o la imaginación creativa puede suceder que, ‘casualmente’, nos descubramos a nosotros mismos despiertos y transformados. Esto es lo que la sabiduría del cuento pretende, que cambiemos sin ningún esfuerzo, sin interpretaciones mentales, sino a través de la activación de nuestra sensibilidad, y resultemos transformados por el simple hecho de despertar a la realidad”.

Anatolio Freidberg, reconocido terapeuta holístico mexicano, fundamenta la forma en que estos cuentos hacen eco en nuestro interior: “Una de las grandes ventajas de los cuentos es que penetran dentro de uno sin ofrecer mucha resistencia, debido a que su contenido no es considerado agresivo y así no son filtrados por nuestros sistemas de filtros mentales y psicológicos que nos impiden en gran medida asimilar o absorber cosas nuevas, en gran parte como un mecanismo de defensa y autoprotección. El cuento hace funcionar los dos hemisferios cerebrales de forma conjunta”.

El uso de las historias, tiene entonces varios propósitos. Están basadas en la convicción de que uno no puede conocer la verdad, a través de indicaciones directas. Cada persona debe sentirla y experimentarla por sí misma. Normalmente muestran, tanto de forma gráfica como en una forma que se transmite subconscientemente, la búsqueda de lo que se podría llamar Realidad o Realidad aproximada. Es importante remarcar que un solo cuento puede tener distintos niveles de comprensión y actuará de acuerdo al estado del que lo escucha o lee.

Otra forma de describir el efecto de una historia-enseñanza, es diciendo que conecta con una parte del individuo que no puede ser alcanzada por ninguna otra forma y que establece en él una forma de comunicación con una verdad no verbalizada más allá de nuestras dimensiones habituales.

Aunque en la superficie estos cuentos sólo parecen meros relatos folklóricos, contienen en sus personajes, tramas y estructura; imágenes-patrones y relaciones que nutren una parte de la mente imposible de desarrollar a través de métodos más convencionales, incrementando así nuestra comprensión, flexibilidad y amplitud de visión.

La propuesta es entonces, aprovechar y descubrir la sabiduría que encierran los cuentos espirituales porque, como dice Stella Maris Maruso, “si hemos de despertar algún día, ¿por qué no ahora?”

Funciones de los cuentos en psicoterapia

La función de espejo: el oyente puede transferir sus necesidades a los cuentos e incorporar sus mensajes de tal forma que correspondan a su propia estructura psíquica actual. Cuando el paciente asocia con un cuento sus conflictos y sus deseos, se refleja a sí mismo.

La función de modelo: los cuentos son un modelo, reproducen situaciones conflictivas y ofrecen posibilidades de solución. Los cuentos estimulan el aprendizaje del modelo. Éste sin embargo no es rígido, sino que ofrece un sinnúmero de posibilidades de interpretación y de reflexión sobre la situación personal.

La función mediadora: a través de los cuentos se suaviza la confrontación terapeuta paciente, ya que el cuento se sitúa en medio de ambos frentes. El cuento asume el papel de filtro.

La función de mantenimiento: los cuentos, gracias a sus plasticidad, son fáciles de retener y se puede acudir a ellos en diferentes situaciones. Ya sea en situaciones de la vida cotidiana o en un espacio terapéutico.

Cambio de punto de vista: la mayoría de los cuentos van más allá de la mera descripción e incluyen una vivencia de conversión. De manera que, sin esfuerzo, al que oye un cuento se le propicia un cambio de perspectiva que es vivido como una sorpresa que produce una vivencia de comprensión.

Patrimonio de la humanidad

Los cuentos sufis, hindúes y zen constituyen un patrimonio ético de la humanidad, porque señalan las luces y sombras de la condición humana hacia la libertad. La particular moraleja que contienen esos relatos permite convertirlos en verdaderos “despertadores” de la capacidad de aprender y “darse cuenta”. Son narraciones sencillas, episodios siempre actuales que desvelan el alma de aquel que los sintoniza.

Las ventajas del lenguaje metafórico

  1. Las historias no implican una amenaza para el sistema de creencias del oyente.
  2. Captan el interés.
  3. Fomentan la independencia del individuo, quien al tener que conferir sentido al mensaje, extrae sus propias conclusiones o emprende acciones por propia iniciativa.
  4. Pueden ser utilizadas para eludir la natural resistencia al cambio.
  5. Ofrecen un modelo de flexibilidad.
  6. Imprimen su huella en la memoria, haciendo “que la idea expuesta sea más rememorable”.
  7. Afectan a la dimensión físico-corporal del individuo.

Nasrudín, personaje

Una de las figuras preferidas de muchos cuentos de la tradición sufi es el mullah Nasrudín, un héroe original, que en numerosas historias recorre los caminos con su asno. El mullah tiene un significado parecido al del bufón de la sociedad cortesana de la Edad Media. En cualquier casa de té o café de Turquía, Oriente Medio o en el sur de la antigua Unión Soviética, si cuentan una historia de Nasrudín todo el mundo la conocerá o tendrá su propia versión que contar, y la captación de su significado dependerá del nivel de conciencia de cada oyente. Así, para algunos puede tratarse de una simple anécdota por lo general humorística, y para otros puede ser una puerta hacia nuevos estadios de comprensión que mueven al cambio y a la superación interior.

Contactos                      

Carlos Martínez Bouquet

Fundación Martínez Bouquet

Gral. Martín Miguel de Güemes 3950, Buenos Aires.

www.alumine.org

Enrique Mariscal

www.enriquemariscal.com.ar
www.serendipidad.org
Av. Ing. Huergo 1485, Buenos Aires.

Stella Maris Maruso

Fundación Salud

San Martín 978, Buenos Aires.

www.fundacionsalud.org.ar