Una buena sesión de estiramientos aumenta la flexibilidad y evita lesiones

Comparte esta nota!
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
Estiramiento

Estiramientos

Antes y después de realizar actividad física, debemos realizar estiramientos de forma pausada y sin movimientos fuertes.

¿Qué personas deben practicar estiramientos?
Es aconsejable que todas las personas aprendieran a estirar sus músculos, sin olvidar nunca la importancia de contar para ello con un profesor de gimnasia.

En el caso que se lleve mucho tiempo sin hacer ejercicio o que haya habido lesiones es primordial trabajar la rutina dada en función de estos cuidados especiales que nos permitirán no resentir articulaciones y/o músculos.

¿Cómo debo hacer el estiramiento?

La tensión en el momento del stretching debe ser suave y sostenida. Recuerde que los ejercicios que realice siempre deben estar supervisados por un profesional de la actividad física, quien elegirá los ejercicios en función de su estructura muscular, su flexibilidad y el deporte que practique.

¿Cuándo debo estirar los músculos?

Antes y después de realizar actividad física. El estiramiento debe hacerse en forma pausada sin movimientos bruscos.

¿Cómo sé cuál es el tipo de estiramiento más conveniente?

Varían en función del deporte y la intensidad de la actividad física que se practique.

También pueden realizarse como aliados para aliviar tensiones en momentos de sedentarismo.

¿Qué beneficios trae el estiramiento?

Aumentan la flexibilidad, evitan las lesiones, los calambres, los tirones musculares, las molestias en las articulaciones, reducen la tensión de los músculos, relajan el cuerpo y mejoran la coordinación de los movimientos. Además, incrementan el conocimiento corporal, previenen las sobrecargas y brindan una sensación de bienestar.

No debo hacer…

No forzar “la máquina” (o sea el cuerpo). No realice ejercicios bruscos que tensionen sus músculos o que los sometan a una exigencia superior. Recuerde que no tiene que sentir dolor en el estiramiento ya que esta es una señal de alerta.

Llegó el momento de enfriar

Después del ejercicio, debe disminuirse la intensidad del esfuerzo hasta llegar a una “situación de descanso”. Hay que realizar los estiramientos a modo preventivo de eventuales dolores articulares y/o musculares.

Cuidado con quien nos estira

Si la persona que nos va a ayudar a estirar es un amigo o nuestra pareja, es decir tan amateur como nosotros, hay que tener sumo cuidado con el estiramiento. Es preferible que estire un poco menos de la cuenta que lo haga en demasía, pudiendo causar alguna molestia.

Un factor clave: la respiración

Lenta, pausada, con ritmo… Así debe ser la respiración ideal a la hora de realizar los estiramientos. Tenga presente que cuando se dobla el cuerpo hacia delante se debe expulsar el aire y que nunca debe contenerse la respiración durante el ejercicio.

El reflejo miotático

Los husos musculares registran el estado de tensión de los músculos y la tensión y/o contracción de los mismos. Cuando un músculo se estira, hacen lo propio los husos musculares, quienes envían a la médula espinal información sobre dicho estiramiento. A continuación, se produce una sinapsis (conducción de un impulso nervioso en una dirección) y, como respuesta a ella, se envía al músculo la orden para que se contraiga. A medida que estiramos, el huso muscular se va adecuando a ello y reduce su señalización, posibilitando una mayor capacidad de estiramiento, sin que se produzca el reflejo miotático.

Cuando la tensión muscular se fuerza al máximo y se corre el peligro de que se dañe el músculo se produce el reflejo miotático inverso, que provoca la relajación muscular.