Conoce la mejor forma de ahorrar energía y dinero

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El calentamiento global es producto de las emisiones descontroladas de CO2 en la atmósfera, podemos ayudar al medio ambiente, mientras ahorramos, dando un uso inteligente a los artefactos eléctricos.

Ahorrar energía resulta fundamental para evitar las lluvias ácidas, mareas negras, la contaminación del aire, los residuos radiactivos, el riesgo de accidentes nucleares, la destrucción de bosques, la devastación de parajes naturales y la desertificación, factores que hacen día a día un poco más inhabitable a nuestro planeta.

Pero además, en tiempos de crisis como los que estamos viviendo, resulta fundamental para evitar el despilfarro de dinero más que necesario. Por eso, aquí les brindamos algunas claves para aprovechar los recursos de manera inteligente y no desperdiciar nada.

Recuerden que, si bien en algunos casos la alternativa propuesta puede parecer más cara en principio, lo cierto es que la inversión se hace una sola vez y se recuperará rápidamente a través del ahorro en las facturas de los servicios.
El gasto oculto de los electrodomésticos

Mientras mantienen encendida una luz piloto a la espera de volver a entrar en funcionamiento mediante un control remoto (lo que generalmente se conoce como stand by), muchos electrodomésticos ocasionan un gasto energético nada desdeñable.

Otros aparatos, por su parte, funcionan interiormente con corriente continua y disponen de una fuente de alimentación interior o exterior en forma de transformador o enchufe que permanece siempre encendida. Es el caso de las radios con caseteras o los cargadores de pilas.

Estos pequeños consumos provocan que una vivienda mínimamente equipada con aparatos eléctricos pueda tener un consumo de electricidad superior a 1,6 kilowatios diarios, aún en el caso de no estar habitada.

 Un ejemplo de gasto oculto

Supongamos que un televisor en funcionamiento consume unos 45 watts de potencia, lo que quiere decir que requiere 45 watts cada hora.

Una vez apagado, con el control remoto permanece en stand by, por lo que su consumo no cesa, sino que simplemente se reduce a 15 watts por hora.

Si el televisor funciona durante cuatro horas al día, el gasto asciende a 180 watts, pero el consumo total del mismo será de 480 watts por día si se añaden los 300 watts que precisa a lo largo de las 20 horas en que permanece apagado.

Es decir que el 60 por ciento del total podría ahorrarse si el aparato fuera desenchufado de la corriente o simplemente fuera apagado por completo.

Frente a esto, y para evitar ese despilfarro, podemos tomar cartas en el asunto:

¿Qué podemos hacer?

  •  Exigir a los fabricantes que especifiquen en los catálogos y etiquetas de los productos en venta el consumo en reposo o stand by.
  • Seleccionar los aparatos que no registren consumos internos cuando no funcionan o, en su defecto, aquellos en los que éste sea el menor posible.
  • Escoger aparatos que no dispongan de relojes o termómetros electrónicos a no ser que sean realmente imprescindibles para su funcionamiento interno.
  • Apagar con un interruptor los aparatos que queden conectados permanentemente a la corriente como la televisión, la video o muchos artefactos de música.
  • Recordar que en algunas ocasiones es mejor escoger los aparatos que funcionan a pilas, como las radios portátiles.
  • Por último, recordemos que todo consumo ahorrado comporta un beneficio económico y ambiental, pequeño pero muy significativo.

Ahorro pasivo de energía

Otra manera de ahorrar energía y, por lo tanto, dinero, es cambiar algunas condiciones o hábitos casi imperceptibles que hacen que cada día gastemos un poco más de lo que necesitamos.

Un claro ejemplo habitual de esto es la costumbre de cerrar la puerta de la heladera cada vez que la abrimos para buscar algo, o intentar abrirla una sola vez y sacar todo lo necesario, en lugar de mantenerla abierta durante un tiempo. Así se evita que el frío se expanda por el ambiente, lo cual por un lado hará trabajar más al motor de la heladera para recuperar la temperatura y, por el otro, nos enfriará la habitación, con lo que deberemos subir la estufa para calentar el ambiente. Así, con un simple cambio de hábitos, ahorraremos electricidad y gas al mismo tiempo.

Y no es tan insignificante como parece: las medidas pasivas de ahorro de energía pueden suponer un ahorro energético de hasta el 60%.

Aquí van algunos consejos para ahorrar energía casi sin darse cuenta:

  •  Calefacción / agua caliente / aire acondicionado
  1. Aislar el hogar con materiales aislantes como la fibra de vidrio, la lana mineral o el corcho.
  2. Poner ventanas o cristales dobles o aislantes.
  3. Verificar los cierres de puertas y ventanas y tapar las grietas en paredes o techos, para que no se escape el calor.
  4. Poner aislante alrededor de los depósitos y tuberías del agua caliente.
  5. No abrir las ventanas con la calefacción encendida (con 10 minutos al día es suficiente para ventilar la casa). Lo mismo vale para el aire acondicionado. Abrir las puertas exteriores lo menos posible.
  6. Instalar un termostato en la calefacción, y regularlo para mantener temperaturas no excesivamente altas (con 18-20 ºC en invierno está más que bien).
  7. En el caso del calentador de agua, regular la llama a la temperatura adecuada o situar el termostato entre 55-60 ºC; así se evitará calentar primero el agua y luego volver a enfriarla mezclándola con agua fría.
  8. Cerrar las habitaciones que no se utilicen y apagar las estufas.
  9. Al instalar un sistema de calefacción y/o agua caliente, descartar la eléctrica, que es la más derrochadora de energía. Los mejores sistemas son el solar, biogás o biomasa, leña, gas natural, gas propano o butano.
  10. Revisar el estado de la caldera.
  11. Para calentar una habitación pequeña y bien aislada, o para calentarse uno durante poco tiempo pero no el espacio a su alrededor, sí puede ser útil y alcanzar un pequeño radiador eléctrico o caloventor.
  12. Lavar los platos con agua fría.
  13. A veces no es necesario tener el aire acondicionado funcionando a full durante todo el verano: un ventilador puede bastar. Pero si es necesario el aire acondicionado, es preferible elegir uno de enfriamiento evaporativo, que además de consumir menos evita los gases destructores de la capa de ozono.
  •  Cocina / horno
  1.  Al cocinar, colocar la tapa de las ollas, cacerolas o sartenes para evitar que el calor se disperse por el ambiente. Lo ideal es utilizar ollas a presión.
  2. Centrar las ollas sobre la hornalla y procurar que la llama no sea mayor que la base del recipiente.
  3. Una vez que comienza la ebullición, reducir el fuego al mínimo.
  4. Utilizar la mínima cantidad de agua necesaria para hervir o cocer.
  5. No abrir la puerta del horno mientras está encendido para evitar que se disperse el calor.
  6. Para tostar pan, utilizar un tostador y no el horno.
  • Heladera
  1.  No meter cosas calientes en el frigorífico ni en el congelador. Dejarlas enfriar a temperatura ambiente y recién después llevarlas al frío.
  2. No colocar la heladera cerca de fuentes de calor (horno, ventana donde dé el sol, etc.).
  3. Abrir las puertas de la heladera o el freezer durante el menor tiempo posible y la menor cantidad de veces que sea necesario. Lo ideal es intentar abrirlas una vez y sacar todo lo necesario.
  4. Verificar que las puertas de la heladera o el freezer cierran bien y no tienen pérdidas de frío.
  5. Descongelar regularmente el freezer si no lo hace de forma automática.
  6. No obstruir la ventilación de las rejillas de atrás del frigorífico. Mantenerlas limpias de polvo.
  7. Al comprar una heladera nueva, elegirla del volumen que realmente se necesita y, dentro de esas, la que menos energía consuma.
  8. Si el motor de la heladera parece estar funcionando continuamente, llamar al servicio de mantenimiento.
  9. Ajustar el termostato de la heladera a una temperatura no excesivamente baja.
  10. Descongelar la comida a temperatura ambiente antes de cocinarla.
  •  Lavarropas / lavavajillas
  1.  Lavar la ropa y los platos en frío.
  2. Utilizar los programas económicos y más cortos de lavado.
  3. Centrifugar lo menos posible.
  4. Al comprar un lavarropas o un lavavajillas nuevos, buscar los que menos energía y agua consuman.
  5. De ser posible, buscar lavadoras con dos tomas de agua (caliente / fría), de forma que la entrada de agua caliente se conecte al calefón o al termotanque de la casa, para evitar que, el lavarropas o el lavavajillas, tenga que hacer ese trabajo y consuma electricidad.
  6. Tender la ropa para que se seque al aire y al sol, evitando el uso de secarropas o centrifugadoras innecesarias.
  7. En el caso de la vajilla, no es necesario poner en marcha la lavadora por cinco platos y dos vasos. Y recordar que la vajilla también puede secarse sola.
  •  Iluminación
  1.  Aprovechar la luz del día, que además de ser totalmente gratuita es más saludable y ayuda a equilibrar el ánimo.
  2. Apagar las luces al salir de las habitaciones que no se utilizan. No dejar luces encendidas permanentemente.
  3. Colocar bombitas fluorescentes compactas de bajo consumo en lugar de las habituales incandescentes, al menos en los lugares en donde más tiempo se utilizan. No sólo se gana en calidad y cantidad de luz, sino que además duran hasta 10 veces más que las comunes. Y, si bien el precio de este tipo de bombitas es mayor que el de las tradicionales, debido a su bajo consumo eléctrico se amortizan rápidamente.
  4. Tener en cuenta que los tubos fluorescentes consumen mucho menos que las bombitas tradicionales pero requieren más energía en el momento de encenderlos. Por eso lo ideal es no instalarlos en habitaciones donde haya que encender y apagar la luz con frecuencia. Tal vez sí en la cocina o el comedor, donde tal vez la luz permanezca encendida durante mucho tiempo.
  5. Preferir pintura blanca o de colores claros y brillantes para techos, paredes y muebles, ya que así reflejarán y distribuirán mejor la luz por el resto del ambiente.
  • Agua
  1. Cerrar la canilla mientras nos lavamos los dientes, nos afeitamos o nos peinamos.
  2. Intentar tomar duchas cortas y no dejar correr mucho tiempo el agua antes de entrar a la ducha.
  3. Reparar las canillas que gotean ayuda a reducir muchísimo el desperdicio de agua.

Cuánta energía se puede ahorrar

Aquí va una estimación de todo lo que es posible ahorrar (en porcentaje respecto del consumo anterior) con muy pequeños cambios en los artefactos electrodomésticos que tenemos o en las costumbres de todos los días:

  • Bombilla fluorescente compacta (de bajo consumo): – 80%
  • Lavarropas en frío: – 80/92%
  • Lavarropas de bajo consumo energético: – 40/70%
  • Heladera de bajo consumo energético: – 45/80%
  • Calefacción en casa bien aislada: – 50/90%
  • Calefacción de gas en lugar de eléctrica: – 53/80%
  • Cocina de gas en lugar de eléctrica: – 73%
  • Horno a gas en lugar de eléctrico: – 60/70%
  • Tender o sogas en lugar de secadora: – 100%
  • Lavavajillas con toma de agua caliente: – 68%
  • Lavavajillas en frío: – 75%
  • Usar papel reciclado en vez de papel virgen: – 50%
  • Reciclar el aluminio: – 90%
  • Compartir el coche con dos, tres o cuatro personas: – 50/66/75%
  • Usar el transporte público en lugar del coche: – 80%
  • Caminar o ir en bicicleta en vez de en coche: – 100%
  • Coche de bajo consumo: – 16/25%
  • Conducir a 90 Km /h en vez de a 110 Km /h: – 25%
  • Coche pequeño en vez de grande: – 44%
  • Tapar las cacerolas al cocinar y ajustar el tamaño de la llama: – 20%
  • Permitir la ventilación de las rejillas de la heladera: – 15%
  • Subir un grado la temperatura del termostato de la heladera: – 5%
  • Tostador de pan en vez de horno: – 65/75%
  • Calentador de agua a gas, o solar con apoyo eléctrico, en vez de solamente eléctrico: – 60/70%
  • Calentador de agua solar, con apoyo a gas, en vez de calentador a gas: – 60%
  • Calentador de agua solar, con apoyo a gas, en vez de calentador eléctrico: – 85%
  • Ventilador de techo en vez de aire acondicionado: – 98%
  • Aire acondicionado evaporativo en vez de refrigerativo: – 90%
  • Necesidades de calor /frío tras cerrar escapes de aire en el techo o las paredes: – 20/25%
  • Necesidades de calor /frío tras aislar el techo: – 20/25%
  • Cambiar el filtro de aire del coche: – 20%
  • Tener los neumáticos del coche bien inflados: – 10%

El gasto oculto de los electrodomésticos más comunes

Aparatos Potencia consumida en espera (watts por hora)
Televisor 3-20
Video 6-20
Tel/Fax 3-30
Contestador automático 1-5
Decodificador de canales de pago de cable 20
Antena parabólica 20
Teléfono inalámbrico 2-5
Radio-reloj despertador 1-3
Radiocasete 2-6
Impresora de chorro de tinta 3-25
Impresora láser 3-50
Relojes electrónicos de microondas y termómetros de heladeras 2-4
Luz halógena 3
Cargador de pilas níquel-cadmio 1-3
Radio 1-2
Cepillo de dientes eléctrico 1-2
Circulación de calefacción 100
Regulación de caldera 10