Comida hecha al sol

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Una cooperativa de trabajo jujeña fabrica cocinas solares, para uso familiar o comunitario.

Los miembros de la cooperativa de trabajo Cultura Pirca afirman que cocinar con el sol es maravilloso. Esta cooperativa, tiene como política la incorporación de cosmovisiones propias de comunidades originarias de América y hablan del placer de alimentarse, bañarse o calefaccionar los hogares con la energía que Tata Inti provee. A esta visión de le suman las tecnologías actuales que permiten que volvamos a relacionarnos con esta forma de vida ligada a la naturaleza y alejada de la contaminación. Ellos afirman que no hay algo dentro del horizonte tecnológico que pueda reemplazar al combustible fósil, solo la energía solar, que está a su vez al alcance de de otras tecnologías adaptadas, de fabricación y de uso urgente. Esta cooperativa ya ha comenzado a aprovechar la energía del sol en la provincia de Jujuy, para la fabricación de cocinas parabólicas de uso individual y comunitario.

Entre las funciones que cumplen estas cocinas, está la posibilidad de darle cocción a alimentos sin necesidad de combustible industrial u otros recursos como leña o carbón. Esto es importante, porque además de sus beneficios para el ecosistema, puede ser usado por una familia o una comunidad para abastecerse. Así, una escuela rural o una institución comunal puede cocinar, calentar agua para uso cotidiano o proveerse de calefacción, sin el costo y las consecuencias del uso de combustibles fósiles por el que el actual paradigma ecológico busca generar vías energéticas alternativas.

La cooperativa tiene a construir una voz grupal y mediante esa herramienta difunden su búsqueda de unión con la naturaleza, al tiempo que promueven el retorno a alimentos típicos de los antiguos pueblos, como el amaranto o la quinoa.

Las casas de esta comunidad están hechas de tierra. Algunas son de gran tamaño, para que cada persona tenga provisto el espacio vital necesario para una vida comunal armónica. Todas están construidas con un material no contaminante y bioclimático, lo que les permite afirmar que cuando ya no haya personas allí, esos elementos se volverán parte de la tierra.

Dos tipos de cocina

La cocina K14 “Tata Inti” genera 600W con buen sol y permite alcanzar el punto de ebullición de tres litros de agua en media hora. Tiene un reflector de 1,4 metros de diámetro, un área de foco de 1.5m2, una roseta interior y una exterior formadas por planchas reflectoras de aluminio con alto poder reflectante. Se puede usar todo el día con un mínimo de irradiación solar de 200W/ms, desde una hora después de salir el sol hasta su puesta.

Pensada para comedores escolares, internados y hogares, el otro modelo producido por Cultura Pirca es la Cocina Scheffler, con una superficie de 8 metros cuadrados y un sistema de desplazamiento mecánico de acuerdo al movimiento del sol, que produce 1000ºC de temperatura o 4000 watts de potencia calórica desde la salida hasta la puesta solar y permite cocinar alimentos en dos horas en un recipiente de 50 a 70 litros.

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