Presente y futuro para saber más de nosotros mismos

Comparte esta nota!
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

astrologia-signos

Quisiéramos vivir el presente sin pensar en nada más pero la incertidumbre por el futuro nos carcome y cada año salimos a renovar horóscopos chinos, cartas de tarot, cartas astrales, revoluciones solares, predicciones astrológicas y más. Los especialistas nos explican por qué nos cuesta tanto confiar en el tiempo presente, qué esperamos recibir cuando consultamos a un tarotista o astrólogo y cómo debemos abordar los datos que ellos nos dan acerca sobre nosotros mismos.

Compramos libros con predicciones y ni hablar de ojear el horóscopo de nuestro signo cada vez que podemos y en todas las revistas que llegan a nuestras manos. Y además, confesemos que muchas de nosotras no podemos dar un paso sin haber consultado a algún astrólogo o tarotista. No somos las únicas. Empresarios de primera línea toman sus decisiones más importantes después de una consulta con su “bruja” de cabecera y hasta políticos de renombre han confesado en medios periodísticos que hacen lo mismo.

El futuro nos atemoriza, tanto que necesitamos de alguien o algo que nos anticipe lo que vendrá. ¿Por qué nos sucede esto? “En el futuro se encuentran los misterios no develados y, por lo tanto, necesitamos que alguien nos cuente qué pasará”, explica la astróloga María Etcheverry y sigue “como la gente quiere saltearse los tiempos, no le interesa el presente. Pero todo tiene un proceso, un tiempo, y a veces es difícil pasar por ello. Por esa razón queremos conocer lo que vendrá”.

Por su parte, la astróloga Mimy Cirocco cree que el interés en el futuro aparece cuando el presente se vacía de significado y de sentido. “Urge recuperarlos, y la astrología es un buen trampolín y abrevadero para ello”, dice. Y recuerda una frase que de chica la impactó y que considera que hoy está vigente: “el pasado nos encadena, el futuro nos atormenta, he ahí por qué se nos escapa el presente”. Cirocco expresa que así nos enseñan los maestros orientales porque ellos no son previsores y sólo refuerzan su energía física, mental y espiritual para llevar adelante los desafíos de cada día. “Saben que el futuro aún no está aquí y que si se preocupan por éste, el presente se les escapa como arena seca entre los dedos y, entonces, no pueden ocuparse de lo que sí está aquí y ahora. En la astrología que estudio, investigo y llevo a la práctica éstas son mis premisas. Y todo en función de conocerse más para ‘usarse’ mejor”, asegura.

Según Zolrak y Durkon, autores de El tarot de los Orishas, la gente busca conocerse más, pero también quiere que le hablen del futuro. Podría ser una combinación de ambas cosas, ya que las mismas pueden retroalimentarse. Al principio, quizás manifiestan una curiosidad lógica por conocernos y luego por saber qué les podemos aportar desde nuestro humilde puesto. Pero ya después, al percibir nuestro claro mensaje, necesitan precisar su futuro”, indican y continúan “la incertidumbre de no saber debe ser vencida por la valentía de enfrentarse al conocimiento. La obtención de respuestas claras puede llegar a ser fascinante y representar un arma de paz para paliar la inseguridad, las dudas y desterrar el temor de lo impreciso”.

Una respuesta que alivia

Virginia Poggi, autora del Calendario lunar 2009 para amantes de la vida, expresa que la gente que ya conoce el calendario, al leerlo recibe un gran estímulo vital. Y asegura que en sus páginas hay un espíritu de unidad, información y noticias de todas las culturas del planeta, de otros calendarios y de diferentes grupos espirituales. “Está diseñado para conectarnos con la naturaleza y sobre todo con el lado maravilloso de la vida y del universo”, señala. Asimismo, sostiene que los que adquieren el calendario lo hacen porque su propósito es colaborar con el despertar de conciencia, la transformación interior, transmitir amor y luz y conectarse con el flujo de energía universal para mejorar su calidad de vida.

Para Zolrak y Durkon la mayor inquietud que tiene la gente es la de conectarse de alguna manera, a veces imperceptible, con lo “mágico”, y a partir de allí observar sus propias experiencias que fundamentalmente tenderán a un regocijo espiritual y a un mejoramiento como individuos. “Buscan calmar su sed de interrogantes, conocer su futuro, y encontrar el equilibrio perfecto entre lo que quieren, pueden y deben”, dicen y siguen “reconocen la rueda incansable del destino, aceptando lo que pueda venir de él y tratando de mejorar aquellas cosas que sus Karmas les permitan. Todo esto para conseguir un mejor vivir, en concordancia consigo mismos y con sus semejantes”. Del mismo modo, comentan que la gente está siempre ávida de conocimientos y estas expectativas las cubren con total integridad cuando adquieren su libro. “Hemos tenido satisfacciones enormes con el público. Su generosidad, su apoyo y aliento, nos han servido para ser el ‘motor’ que nos impulsa siempre a hacer nuevas presentaciones, charlas y conferencias”, afirman.

“En general se va en busca de alivio o de alguna respuesta para calmar la ansiedad”, indica Etcheverry con respecto a la gente que la consulta, y revela que habitualmente la persona se tranquiliza al escuchar una respuesta por más negativa que sea. Además, agrega que excepcionalmente la persona quiere saber algo más sobre ella misma y que la mayoría necesita calmar la angustia de lo que no sabe sobre su futuro. A su vez, Cirocco explica que las personas que buscan saber las fechas exactas y “cuándo” les va a pasar tal o cual cosa, creen que el destino es algo ajeno a ellas. En cambio, dice que quienes buscan estas disciplinas como una guía, lo hacen para conocerse mejor y comprender la realidad externa como un espejo donde reflejar el estado interno de su conciencia. “Con ello aprenden a ver el destino como algo propio, algo que, hasta ese momento, estaba escondido, inconsciente, oculto y sin desenvolver. Esta profunda comprensión las lleva a no culpar a los demás, las ayuda a bajar los decibeles de la crítica y los preconceptos”, expresa.

Menos rigidez y más flexibilidad

¿Cómo interpretamos la información que recibimos? “Las personas rígidas y temerosas suelen tomar todo al pie de la letra; la gente un poco más flexible lo usa como una orientación o muchas veces como una ayuda frente a una encrucijada”, responde Etcheverry y manifiesta que tiene ambos tipos de consultantes. “Trabajo como terapeuta y atiendo a muchas personas que buscan apoyo. Algunas consultan sobre casos muy especiales y buscan orientación para tomar alguna decisión. Otras –admite- no pueden dar un paso sin consultarme, aunque yo no lo busco ni lo aliento”, expresa. Con todo, considera que lo más interesante que aporta la astrología como un sistema de símbolos es la posibilidad de comprender “el tiempo propicio”, es decir, entender a través de este instrumento lo que nos propone la vida en cada instante del proceso de nuestra existencia. “Saber de dónde venimos y cuáles son nuestros dones a desarrollar para lograr nuestros objetivos, nuestros sueños, nuestro destino. Ése es su mayor aporte”, indica.

Por su parte, Cirocco explica que es consejera filosófica terapéutica en la enseñanza y práctica de la astrología, y que no se dedica tanto a lo predictivo; con lo cual no genera dependencias. “Desde este punto de vista, la astrología nos es útil para conocernos más y saber quiénes somos de acuerdo a nuestras energías planetarias y zodiacales. Nos permite entender los diferentes momentos por los que vamos deviniendo y extraer de ellos su sentido y significado para ser más fieles a nosotros mismos, de acuerdo a nuestra carta natal. Esta mirada también nos permite aceptar la parte misteriosa de la existencia con sus incalculables eventualidades y sorpresas. Podemos hacer planes exactamente prefigurados pero luego tenemos que soltarnos y adaptarnos a las vueltas de la vida”, concluye.

Presidentes y predicciones

Sabemos que algunos presidentes han acudido a astrólogas famosas para que los guíen con respecto a las decisiones a tomar, al momento oportuno para aplicar medidas, a las mejores situaciones para hacer cambios y anuncios, y mucho más.

Por otro lado, hasta hace muy poco, el recientemente electo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, no dejaba de tener vaticinios con respecto a las elecciones y sus chances de ganar. Y aunque él no los solicitaba, los pronósticos florecían y eran publicados por varios astrólogos en la Web. Aparentemente, Obama estaba “iluminado” por los astros.

Arte, magia y ciencia

“La primera figura que surgió fue la de Yemaya, la madre de todos los demás Santos u Orishas. Ella nos inspiró para crear todo ‘El Tarot de los Orishas’, como así también fueron musas y protectores nuestros respectivos Ángeles de la Guarda, nuestros Orishas, nuestros padres espirituales”, explican Zolrak y Durkon. Asimismo, manifiestan que el libro es un compendio de conocimientos destinados a aquellos interesados en la fenomenología paranormal, las esferas espirituales, simpatizantes y practicantes, los amantes de las mancias, de las técnicas adivinatorias, etc. “Nos abre el panorama fascinante de la comunicación con lo sobrenatural, aconsejándonos, dándonos una guía firme y segura para tener en cuenta en nuestro cotidiano vivir, en la toma de resoluciones y determinaciones”, sostienen y completan que este libro es utilizado para la adivinación, la magia y la meditación. “Y como siempre decimos, es ¡arte, magia y ciencia!”.

Regidos por la luna y el sol

Es más que un calendario pues también es un libro”, señala Poggi cuando habla del ‘Calendario lunar 2009 para amantes de la vida’ y sigue “se basa en el ciclo lunar -las fases, las diferentes energías de cada mes-, y el ciclo solar -las cuatro estaciones y las cuatro posiciones intermedias. Todo esto está explicado e ilustrado. Además, hay otros temas interesantes: el zodíaco en imágenes, un periódico de noticias, un calendario menstrual, meditaciones con los cinco elementos, un diccionario de símbolos astrológicos, y mucho más”, señala Poggi.

Tarot y astrología

¿Hay diferencias entre un sistema y otro? “El tarot es más visceral. No tiene el trasfondo filosófico, matemático y psicológico que tiene la astrología. Sin embargo, esto no quiere decir que sus resultados sean menos valiosos”, explica Etcheverry.