Lectura del aura

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Lectura del aura

Esta práctica permite acceder al alma, la energía y el estado de los centros energéticos. A través de la observación de la vibración y de los colores de nuestro campo magnético es posible tanto saber hacia dónde dirigimos nuestra energía como localizar los desequilibrios que culminan en enfermedades, angustias y obsesiones para corregirlos a tiempo.

El alma ha desvelado a la humanidad desde siempre. Qué es eso que nos distingue de los demás, que nos hace únicos e irrepetibles y que no tiene que ver meramente con nuestra existencia física, de qué se trata, cómo conocerla y qué hacer para aprender a convivir con ella con preguntas que se repiten en todas las civilizaciones desde hace siglos.

Y, en el intento de dar respuestas a todos estos interrogantes, surgieron a lo largo de la historia numerosas técnicas y terapias alternativas que aseguran poseer la clave para conocernos mejor.

La lectura del aura es una de ellas y vale la pena conocerla, porque puede ser la llave que nos abra las puertas de nuestro yo más profundo, íntimo e insospechado.

¿Qué es el aura?

El aura, o campo electromagnético, es una energía que nosotros irradiamos, pero que no podemos ver. Es una vibración que emitimos” cuenta Gabriela Bararacco Brown, especialista en terapias alternativas de Universo Garden Angels.

Desde hace tres años ella se dedica a revelar a través de la lectura áurica el campo energético que rodea a nuestro cuerpo físico y que puede ser estimulado a partir del uso de aceites esenciales.

Es como si mostrara un espejo de nuestra alma. Hay algo inmutable, una esencia que es nuestra: lo que nosotros somos y nuestra misión.  Eso es lo que intentamos buscar: ¿quién es persona, cómo está?”, explica Gabriela.

¿Cómo se lee?

La persona que va a leerse el aura se sienta a su lado y apoya la mano izquierda, la del corazón, en un sensor anatómico diseñado especialmente para este fin. Todo lo que el aparato registre es procesado a través de un programa llamado Aura in Motion.

Rápidamente se puede ver el campo electromagnético de esa persona, porque se emite con la temperatura corporal y el latido cardíaco. Es como si tomara las huellas digitales de esa persona y trasmitiera así sus emociones”, cuenta.

Así, a medida que la persona conversa, se ríe o se enoja van apareciendo emociones que están guardadas en su mundo privado: iras, enojos, resentimientos, dolores y alegrías salen a la luz.

Todas las emociones

Gabriela está convencida de que no nacemos con odio o resentimiento, sino que la esencia es la parte más pura de nuestra alma.

Sin embargo, el campo áurico de las personas es como un arco iris y posee todos los colores porque, como explica la experta, “tenemos todas las miserias y todas las grandezas”.

Cuestión de piel

“Cuando decimos que hay mala onda o mala energía, cuando nos alejamos de determinadas personas o situaciones y decimos ‘es cuestión de piel’ es porque estamos observando la energía negativa del otro”, asegura Gabriela.

Y agrega: “por eso el campo de energía tiene que estar siempre fuerte: es el hermano del sistema inmunológico. Si está fuerte, estamos mucho más resistentes a cualquier radiación que podamos recibir”.

Las partes del ser

La lectura del aura permite conocer el poder de la energía y hacia qué planos de nuestra vida está dirigida, si es femenina o masculina (ver recuadro) y si se encuentra abocada al cuerpo, al espíritu o a la mente. En efecto, el círculo que puede verse en la pantalla de la computadora cuando nos leemos el aura está dividido en tres partes de igual importancia que representan estos tres componentes de nuestro ser.

Así puede observarse en qué campos se está haciendo hincapié y si se está descuidando alguno de estos aspectos. Esto puede ser importante para corregir estas desatenciones y evitar de esta manera la aparición de enfermedades o desequilibrios.

Si la persona está muy preocupada por lo material, lo terrenal, la porción que lo señala va a ser de un color rojo intenso y de un porcentaje mayor. Por el contrario, hay personas a las que la realidad las apabulla y están muy sobrecargados de responsabilidades, entonces aparece una evasión a lo concreto que se representa en un predominio del plano espiritual”, cuenta Gabriela.

Saber esto es muy importante para alcanzar el equilibrio, que es uno de los pasos fundamentales en el camino del bienestar y la salud.

Siete centros de energía

Esa vibración energética que rodea al cuerpo físico comanda a siete centros energéticos que se denominan chakras.

Cada uno gobierna distintas glándulas de nuestro cuerpo y gira constantemente llevando energía al resto. “Cuando uno de ellos está en desarmonía  es porque alguna de nuestras emociones también lo está”, afirma Gabriela.

Cada uno de los siete chackras alude a un color, está ligado a una glándula y tiene que ver con una determinada emoción, y su estado puede conocerse a partir de la lectura áurica.

  1. Chakra Shasara: Situado en la coronilla. De color blanco o magenta. Es el centro de la espiritualidad y nos conecta con una inteligencia infinita. Tiene que ver con la iluminación. Es la llamada vocación, lo que desea ser en la vida. Es un mandato.
  2. Chakra Ajna: Se le conoce como tercer ojo y su color es el añil o índigo. Está íntimamente ligado con el idealismo, la imaginación y la intuición.
  3. Chakra Vishudda: Situado en la garganta. De color azul. Es muy importante porque une la mente con el cuerpo.
  4. Chakra Anahata: Situado en el corazón. Su color es el verde. Lleva al cuerpo toda la energía que tiene que ver con el amor. Cuando hay un bloqueo en este chacra hace que la persona no pueda dar ni recibir amor.
  5. Chakra Manipura: Situado en el plexo solar, se lo identifica con el color amarillo oro. Está relacionado con el reconocimiento del ser humano y su dignidad. Es el centro del que parten las emociones y el poder personal. Se le identifica con el color amarillo oro.
  6. Chakra Swaadistana: Está situado en el sacro y representado por el color naranja. Es la creatividad, el bienestar y la alegría. Está localizado en los órganos reproductores y en las glándulas supra renales. Se relaciona también con la ovulación, la circulación y la segregación de los líquidos corporales.
  7. Chakra Muladhara: Situado en la espina dorsal e identificado con el color rojo. A este chakra se lo relaciona con la pasión, la energía vital, la sexualidad y el poder creativo. Tiene que ver con nuestros proyectos, con lo que queremos hacer de nuestra vida.

Los colores que elegimos

Cuando nos vestimos, muchas veces elegimos colores y aromas que responden a una necesidad inconsciente de reposición de energía áurica. Así, aunque no lo sepamos, generalmente nos ponemos ropa o maquillaje del color que nuestra alma reclama.

Por eso muchas veces nos sentimos incómodas con la elección aunque aparentemente estemos perfectas e implacables: tal vez por vestirnos con un color de moda estemos desatendiendo los llamados y las exigencias de nuestro yo profundo, que necesita otra luz para estar mejor.

Y también es por eso que otras veces, en las que aparentemente no estamos a tono con un lugar o una situación, nos sentimos sin embargo perfectas, equilibradas y llenas de buena onda y energía positiva.

Aquí les contamos cuáles son algunas de las principales características de los colores más comunes, para tenerlo en cuenta a la hora de encarar la dura tarea cotidiana de elegir qué nos ponemos.

  • Negro tiene una vibración muy fuerte, aparte de que es un color clásico, que combina y es elegante. Tiene mucho que ver con la necesidad de ser observadas, de llamar la atención del otro y de no pasar desapercibidos.
  • Azul es el color de la justicia. Calma y tranquiliza, pero usarlo excesivamente puede deprimir.
  • Transmutación. Por lo general lo utilizan frecuentemente personalidades muy artísticas e intuitivas. Puede equilibrar y desestresar.
  • Al igual que el naranja, es un color de mucha energía y movimiento. Pero cuando es muy oscuro puede estar revelando ira, resentimiento y agotamiento físico.

La misión

El alma es aquello que no podemos ver y que va mas allá de la mente y del cuerpo. Pero, según Gabriela, de lo que se trata es también de conocer nuestra misión en la vida.

Para ilustrarlo, explica: “a veces alguien me dice: ‘tengo 50 años y no sé cuál es mi misión en mi vida’ y sin embargo la lleva a cabo. Tenemos misiones muy sencillas, y a veces el ser humano se angustia toda la vida pensando en cuál es su misión y no se da cuenta de que su misión es mucho más simple de lo que cree. Muchas veces sucede que la persona no se ha conectado con su parte espiritual, entonces va por su vida sin darse cuenta y se frustra. Y a veces no llegás a cumplir con tu misión porque cumpliste con tu deber, con tu obligación pero no cumpliste con tu alma y eso deprime, y angustia”.

Masculino – femenino

Todos tenemos una cantidad de energía, de fuerza, que se representa típicamente por los dos sexos: la  masculina y la femenina. La energía masculina posee la fuerza, el empuje, la capacidad y la parte protectora. La femenina, en cambio tiene que ver con la parte nutriente y con la sensibilidad. Esta es otra de las cosas que pueden saberse y hasta corregirse, si se desea, mediante la lectura del aura.

Algunas mujeres se sienten más representadas por la parte masculina y hay hombres que tienen más preponderante la energía femenina. Todo depende de la situación que la persona esté viviendo. En este momento las mujeres tenemos generalmente mucha parte masculina y el hombre ya perdió el machismo y está mucho más sensible a todo lo que sean las necesidades femeninas”, explica Gabriela. Claro que todo puede cambiar y que depende de lo que cada uno quiera para sí.