Una mala hidratación puede afectar los resultados de nuestro training

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Beneficios de una correcta hidratación

Conoce los beneficios de una correcta hidratación durante la actividad física. Es una realidad que lo que el deportista consume afecta su salud, peso y estad físico general. Una hidratación correcta es fundamental por lo que te enseñamos cómo conseguirla.

El deportista que desea mejorar su rendimiento precisa mantener una buena nutrición e hidratación, utilizar suplementos y ayudas ergogénicas con sumo cuidado, minimizar las grandes pérdidas de peso y comer las cantidades adecuadas de distintos alimentos.

El agua es el componente más abundante del cuerpo humano, y contiene electrolitos y otros solutos. Así, “conforma el líquido extracelular con el sodio como electrolito de mayor concentración y el intracelular con el potasio como electrolito más concentrado”, aseguran los especialistas.

El agua es un nutriente acalórico -no energético- pero, sin embargo, fundamental para que el organismo se mantenga funcionando perfectamente. Las diferencias en el agua corporal total entre diferentes personas se deben en gran parte a las variaciones en su composición corporal. Así, el músculo es agua en un 72 por ciento de su peso, mientras que el agua sólo ocupa entre un veinte y veinticinco del peso de la grasa.

El consumo de agua proviene de bebidas, alimentos y agua metabólica (que resulta de las reacciones químicas del organismo). Mediante el control del peso corporal antes y después del ejercicio, se puede determinar el grado de deshidratación del sujeto.

La deshidratación suele definirse como la pérdida dinámica de agua corporal debido al sudor a lo largo del ejercicio físico sin reposición de fluidos, o bien en donde la reposición de fluidos no compensa a la cantidad de líquido perdido.

En contraste existe la hipohidratación, que se refiere al estado tras la pérdida del agua corporal. Un ejemplo para comprender esto es el de los boxeadores: uno puede deshidratarse haciendo ejercicio sin reponer líquidos para pertenecer a una categoría de peso y poder participar de cierto evento deportivo, eso es hipohidratación.

Aproximadamente el 80 % de la energía utilizada para la contracción muscular se libera en forma de calor, por una simple cuestión de rendimiento mecánico, por lo que el cuerpo debe eliminar esa cantidad de calor para que no aumente de manera excesiva la temperatura corporal. Hay diferentes formas de perder calor: la radiación, la convección, la conducción y la evaporación, siendo esta última la que predomina al realizar deporte intensamente. Esta evaporación del agua a través de la piel (sudoración) enfría el cuerpo y provoca la pérdida de líquido corporal.

También las condiciones ambientales pueden afectar la eficacia de los medios del organismo para disipar el calor. Si la humedad del aire es elevada, la evaporación del sudor va a ser más dificultosa. En días calurosos, en cambio, desciende la eficacia de la pérdida de calor por radiación y conducción, y se acumula calor en el cuerpo. El organismo suda más, por ende pierde mayor cantidad de agua y electrolitos y ahí aparece el riesgo de deshidratación.

En la realización de ejercicio prolongada y con temperatura ambiente entre moderada a calurosa, el mecanismo termorregulador más importante es el que implica a los dos millones de glándulas sudoríparas, que se hallan diseminadas por casi toda la superficie cutánea. La producción de calor continuada puede incrementar la temperatura del cuerpo.

Así, la deshidratación es directamente proporcional a la duración del ejercicio, así como la cantidad de calor que haya durante la realización del mismo. Por eso, para que no se vea afectado el rendimiento, es necesaria una correcta rehidratación durante el transcurso del ejercicio físico. Las bebidas para reponer los electrolitos durante el deporte deberán tener hidratos de carbono en concentraciones reducidas y tener entre diez y quince grados de temperatura, para que el vaciamiento gástrico sea rápido.

Como siempre, cada caso es particular y cada atleta tiene determinadas pérdidas y necesidades de bebida, por lo que lo más recomendable es aprovechar los entrenamientos para experimentar con diferentes tipos y cantidades de bebidas a fin de determinar las más necesarias para cada uno.